Alerta en EE.UU. por bacteria resistente a antibióticos que se propaga silenciosamente
Autoridades sanitarias de Estados Unidos han encendido las alarmas por el aumento sostenido de infecciones causadas por la bacteria Shigella en su forma extensamente resistente a medicamentos (XDR), una variante que limita drásticamente las opciones de tratamiento y se propaga principalmente a nivel local.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la incidencia de estas cepas ha crecido de forma significativa en la última década, pasando de no registrarse casos en 2011 a representar el 8,5% de las muestras analizadas en 2023. El informe, publicado en abril de 2026, advierte que estas variantes no responden a los antibióticos orales más comunes, lo que obliga a recurrir a tratamientos intravenosos en casos graves.
La infección, conocida como shigelosis, se manifiesta con diarrea —a veces con sangre—, fiebre y dolor abdominal, y puede derivar en complicaciones severas como infecciones sanguíneas o daño renal, especialmente en personas inmunocomprometidas.
El patrón epidemiológico también ha cambiado. Históricamente más frecuente en niños, ahora afecta principalmente a adultos, en su mayoría hombres, con una proporción significativa de pacientes que viven con VIH. Además, el 80% de los casos no está vinculado a viajes internacionales, lo que confirma la transmisión dentro del país.
El CDC estima que cada año se registran alrededor de 450.000 infecciones por Shigella en Estados Unidos, y advierte que la facilidad de contagio —a través de contacto fecal-oral, alimentos contaminados o superficies— agrava el desafío sanitario.
Ante este escenario, las autoridades insisten en reforzar medidas de prevención como el lavado frecuente de manos, la correcta manipulación de alimentos y evitar el contacto cercano con personas infectadas. También subrayan la necesidad de desarrollar nuevos tratamientos y fortalecer la vigilancia epidemiológica.
La expansión de estas cepas resistentes representa, según el organismo, una amenaza emergente para la salud pública que podría complicar el manejo clínico en los próximos años.
Fuentes varias

