Mel Gibson inicia el rodaje de “La Resurrección”: La secuela más esperada de Hollywood ya es una realidad
Tras más de dos décadas de espera, especulaciones y múltiples borradores de guion, el director Mel Gibson ha dado hoy, 31 de marzo de 2026, el “claquetazo” oficial al rodaje de La Resurrección de Cristo. La producción ha comenzado sus filmaciones en los emblemáticos estudios Cinecittà en Roma, el mismo escenario donde se gestó la obra original en 2004.
Esta secuela, que Gibson ha calificado previamente como un “viaje psicodélico y de otro mundo”, no será una narrativa lineal. Según fuentes cercanas a la producción, la trama explorará los tres días entre la crucifixión y la resurrección, sumergiéndose en reinos espirituales y dimensiones que prometen desafiar las expectativas del cine bíblico convencional.
Un cambio de guardia en el reparto
Aunque durante años se dio por hecho el regreso de Jim Caviezel, los informes más recientes de este 2026 confirman un giro inesperado: Gibson ha optado por un reparto completamente renovado. La decisión responde a la necesidad de rejuvenecer los personajes para mantener la coherencia cronológica con los eventos inmediatamente posteriores a la Pasión, evitando el uso excesivo de efectos digitales de rejuvenecimiento.
“No es solo una película, es una experiencia que trasciende el tiempo. Queremos mostrar lo que el ojo humano no pudo ver en aquellos días de oscuridad y luz”, afirmó Gibson en un breve comunicado desde el set.
Detalles de la producción:
- Estructura: La obra se dividirá en dos partes cinematográficas: Capítulo I y Capítulo II.
- Presupuesto: Se estima una inversión superior a los 100 millones de dólares, convirtiéndola en una de las producciones independientes más costosas de la historia.
- Idiomas: Siguiendo la estela de su predecesora, se mantendrá el uso de lenguas muertas como el arameo y el latín, buscando la máxima autenticidad histórica.
El estreno de la primera parte está proyectado para el Viernes Santo de 2027, marcando lo que la industria ya vaticina como el evento cinematográfico religioso más importante del siglo XXI. El mundo del entretenimiento observa con cautela y fascinación si Gibson logrará repetir el fenómeno cultural que recaudó más de 612 millones de dólares hace 22 años.
Fuentes varias

