Violencia tras un combate de kickboxing en Serbia: batalla campal luego de un KO visitante
Un combate de kickboxing disputado en la ciudad de Novi Pazar, en Serbia, terminó en un grave episodio de violencia luego de que el luchador griego Giannis Tsoukalas venciera por nocaut al local Vahid Kicara en la final por el título mundial profesional de la WKU en la categoría -67 kg.
La pelea, presenciada por cientos de espectadores, derivó en escenas de caos cuando decenas de personas irrumpieron en el ring y atacaron al equipo visitante, según informaron medios locales y testimonios recogidos por portales especializados y prensa serbia. El incidente se produjo apenas finalizado el combate, en un ambiente que ya se percibía tenso.
Pavlos Kochliaridis, entrenador de Tsoukalas, relató que la agresión comenzó mientras el equipo griego celebraba la victoria de manera respetuosa. Según su testimonio, el propio Tsoukalas se arrodilló e hizo una reverencia en señal de respeto hacia su rival y el entorno local, con la intención de evitar cualquier incidente.
Sin embargo, de acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el ataque se inició cuando el hermano de Vahid Kicara golpeó a Tsoukalas mientras este se encontraba arrodillado, provocando su caída. A partir de ese momento, la situación se desbordó rápidamente. “En cuestión de segundos, más de 100 personas entraron al ring y nos atacaron sin piedad”, denunció Kochliaridis, quien formaba parte del reducido grupo que acompañaba al luchador griego.
El equipo visitante, integrado por Tsoukalas, su entrenador Nikos Gikas, el atleta Zisi Pangouras y Kochliaridis, fue ampliamente superado en número. Según los testimonios, recibieron golpes, patadas, pisotones y hasta lanzamientos de sillas, mientras intentaban protegerse en el suelo. La intervención policial, siempre según estas versiones, se produjo varios minutos después, cuando la situación ya había escalado peligrosamente.
La prensa serbia confirmó que los disturbios se extendieron fuera del ring y que la policía local tuvo dificultades para controlar la violencia debido al escaso número de agentes asignados a la seguridad del evento. Se estima que al menos medio centenar de personas participaron activamente en la reyerta. Las autoridades anunciaron la apertura de una investigación para identificar a los responsables y avanzar con acciones legales.
Por razones de seguridad, Tsoukalas y su equipo abandonaron de inmediato Novi Pazar y fueron trasladados a un hospital en Belgrado, donde se sometieron a exámenes médicos preventivos. Los organizadores del evento reconocieron posteriormente la falta de personal de seguridad suficiente para manejar una situación de este tipo.
La investigación continúa en curso, mientras el episodio reabre el debate sobre las medidas de seguridad en eventos deportivos internacionales y la responsabilidad de los organizadores para garantizar la integridad de atletas y equipos.
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