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La separación de Bastian Schweinsteiger y Ana Ivanovic sacude al mundo del deporte

La ruptura entre Bastian Schweinsteiger, ícono del fútbol alemán, y Ana Ivanovic, ex número uno del tenis mundial, quedó confirmada tras nueve años de matrimonio y tres hijos en común. El divorcio fue formalizado luego de que la campeona de Roland Garros presentara la documentación correspondiente ante el Tribunal de Distrito de Múnich en noviembre, mientras que la demanda de manutención se tramita en Palma de Mallorca, ciudad donde reside actualmente con sus hijos.

La noticia fue revelada por el diario alemán Bild, que accedió a fuentes judiciales para confirmar los detalles del proceso. Desde su boda en Venecia en 2016, la pareja había mantenido su vida privada con gran discreción. Los abogados de ambos se negaron a realizar declaraciones, apelando al derecho a la privacidad de sus clientes.

El romance entre las dos figuras del deporte nació en 2014 y cautivó al público europeo por su carácter mediático y su aparente solidez. Sin embargo, según el informe publicado por Bild, el desgaste en la relación comenzó a profundizarse debido a las constantes ausencias de Schweinsteiger, quien mantuvo una agenda intensa de viajes como comentarista tras su retiro del fútbol profesional. Ivanovic, en cambio, optó por una vida más estable junto a sus hijos en Mallorca y posteriormente en Belgrado, donde cuenta con el apoyo de su familia.

Las tensiones familiares se agravaron por diferencias irreconciliables, que Ivanovic alegó formalmente en julio de 2025. A ello se sumó un factor decisivo: la aparición de una nueva relación en la vida del exfutbolista. Bild publicó imágenes de Schweinsteiger junto a una mujer búlgara, madre de dos hijos, con quien habría iniciado una relación extramatrimonial en 2024, después de conocerse en el colegio al que asistían sus hijos.

Schweinsteiger, uno de los jugadores más emblemáticos de Alemania, disputó 121 partidos con su selección y fue clave en el título mundial de Brasil 2014. Ganó además una Liga de Campeones con el Bayern Múnich en 2013 y múltiples títulos nacionales. Por su parte, Ivanovic dejó una marca imborrable en el tenis femenino, alcanzando el número uno del mundo en 2008, año en el que ganó Roland Garros y llegó a la final del Abierto de Australia.

Aunque ninguno de los dos ha dado declaraciones públicas, allegados señalan que Ivanovic enfrenta esta etapa con serenidad y firmeza, preparada para continuar adelante mientras el proceso legal sigue su curso y podría traer nuevas revelaciones.

Fuentes varias