Honduras en vilo: persiste el silencio del CNE tras reclamo público de Nasry “Tito” Asfura
Honduras vive una noche de creciente incertidumbre luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) dejara de actualizar los resultados de la elección presidencial, pese a que el candidato conservador Nasry “Tito” Asfura exigió públicamente al organismo cumplir con los plazos legales establecidos.
Asfura, del Partido Nacional, lideraba el conteo preliminar con el 56% de las actas procesadas, seguido por Salvador Nasralla del Partido Liberal y, en tercer lugar, la oficialista Rixi Moncada del Partido Libertad y Refundación (Libre). Sin embargo, desde horas de la noche la página del CNE permanece inaccesible y no se ha difundido nueva información oficial.
“Le exigimos a Ana Paola Hall que salga y cumpla. No sé qué está esperando. No tengamos a un país en espera, en ascuas, en tinieblas”, reclamó Asfura, visiblemente molesto, recordando que la ley exige un primer corte de resultados tres horas después del cierre de urnas. Su pedido, no obstante, no aceleró la respuesta del organismo electoral.
La tensión aumenta en los centros de cómputo, donde observadores y representantes de partidos aguardan sin explicaciones sobre los retrasos. La falta de comunicación contrasta con la normalidad con la que se desarrolló la jornada electoral, en la que cerca de 2,8 millones de ciudadanos acudieron a votar.
Asfura asegura que tanto los datos oficiales como los registros internos le otorgan una ventaja sólida. Su figura ha tomado protagonismo en esta contienda tras recibir un fuerte respaldo del expresidente estadounidense Donald Trump, quien lo calificó como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras” y prometió apoyo a su eventual gobierno. Ese respaldo incluyó, además, el anuncio de un posible indulto al exmandatario Juan Orlando Hernández, hoy condenado por narcotráfico en Estados Unidos.
La prolongada ausencia de información del CNE mantiene al país en vilo. Un eventual triunfo de Asfura marcaría el retorno del Partido Nacional al poder y un giro político tras la administración de Xiomara Castro, primera presidenta de izquierda en la historia del país. Mientras tanto, Washington sigue observando el proceso, celebrando la alta participación ciudadana pero sin pronunciarse aún sobre los retrasos que han encendido las alarmas dentro y fuera de Honduras.
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