Golpe de Estado en Guinea-Bissau tras tensos comicios
Guinea-Bissau vive otra crisis política luego de que militares tomaran el control del país este miércoles, apenas tres días después de las elecciones presidenciales. El estallido de disparos cerca del palacio presidencial y la presencia de soldados fuertemente armados en la capital precedieron a la presunta detención del presidente saliente, Umaro Sissoco Embaló, cuyo paradero sigue siendo incierto.
De acuerdo con testimonios recogidos por agencias internacionales, tropas bloquearon las principales vías de acceso al palacio presidencial en Bissau y asumieron lo que llamaron el “control total” del país. Los hechos se produjeron en la víspera de la difusión oficial de los resultados de las elecciones del pasado domingo, un proceso marcado por denuncias cruzadas y una doble proclamación de victoria.
Caos en la capital y temor entre la población
Periodistas en el lugar reportaron intensos disparos de armas automáticas que provocaron el pánico entre los habitantes. Cientos de personas huyeron hacia barrios periféricos tras la presencia de hombres armados. Según una fuente del Ministerio del Interior citada por medios locales, grupos armados irrumpieron en la sede de la Comisión Electoral Nacional y también intentaron atacar el palacio presidencial.
El semanario Jeune Afrique informó que Embaló habría confirmado su propia detención al mediodía, aunque aseguró que no sufrió violencia. Pese a ello, su ubicación exacta sigue sin conocerse.
Las calles aledañas al palacio, incluida la zona cercana a la Embajada de Portugal, fueron completamente bloqueadas por soldados encapuchados y armados para evitar el refugio de figuras políticas.
Elecciones bajo controversia y doble proclamación
La tensión se agravó luego de que tanto Embaló como su principal rival, el independiente Fernando Dias da Costa, se declararan vencedores de los comicios. El equipo del presidente insistió en que “no habrá segunda vuelta”, mientras que Dias afirmó en redes sociales que ganó “en la primera ronda”.
Los resultados provisionales estaban previstos para este jueves, en un país que ya ha sufrido cuatro golpes de Estado desde su independencia y múltiples intentos fallidos.
Un país marcado por la inestabilidad
Guinea-Bissau, uno de los países más pobres del mundo, arrastra décadas de crisis institucionales, golpes de Estado y episodios de violencia política. Además, su posición geográfica lo ha convertido en un punto clave del tráfico de drogas entre América Latina y Europa.
Si bien las elecciones del domingo fueron consideradas “democráticas y participativas” por observadores internacionales, la exclusión de la figura más importante de la oposición, Domingos Simões Pereira, generó fuertes cuestionamientos. Su partido, el histórico PAIGC, fue eliminado de la contienda por supuestas irregularidades técnicas, decisión criticada por sectores opositores como un acto de manipulación política.
La oposición insiste en que el mandato de Embaló expiró en febrero de este año y cuestiona su decisión de disolver la legislatura en 2023 para gobernar por decreto.
Con las fuerzas de seguridad de la CEDEAO aún desplegadas en el país, Guinea-Bissau vuelve a enfrentarse a una de las peores crisis políticas desde las elecciones de 2019, que también estuvieron marcadas por disputas postelectorales.
Fuentes varias

