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La música en la era de la IA: discográficas y tecnológicas negocian un acuerdo que podría redefinir los derechos de autor

La irrupción de la inteligencia artificial en la música ha encendido un debate sin precedentes en la industria cultural. Universal Music Group y Warner Music Group, dos de las discográficas más influyentes del mundo, negocian acuerdos de licencia con empresas tecnológicas que podrían transformar la manera en que se protegen y remuneran los derechos de autor en un contexto dominado por canciones generadas por algoritmos.

Según Financial Times, las conversaciones se encuentran en fase avanzada y podrían cerrarse en las próximas semanas. Los pactos buscarían establecer reglas claras para compensar el uso de repertorios musicales tanto en la generación de contenidos por IA como en el entrenamiento de modelos. El alcance es global, con impacto en Estados Unidos, Reino Unido y Europa, e involucra tanto a grandes tecnológicas —como Google y Spotify— como a startups de IA entre las que figuran ElevenLabs, Stability AI, Suno, Udio y Klay Vision.

Sony Music también mantiene diálogos paralelos, con énfasis en trabajar solo con compañías que garanticen modelos entrenados de manera ética.

Nuevos modelos de pago y atribución

Uno de los ejes de las negociaciones es la creación de un sistema de micropagos, inspirado en el modelo del streaming: cada vez que una canción sea utilizada o generada por IA, se activaría una compensación automática. Además, se evalúa implementar herramientas de atribución similares al Content ID de YouTube, capaces de rastrear cuándo y cómo la música es empleada en creaciones algorítmicas.

Otro aspecto clave es la adopción de cláusulas de “nación más favorecida”, que aseguran a los artistas recibir los mismos beneficios contractuales pactados por otros. Estas disposiciones podrían convertirse en estándar en los futuros acuerdos globales.

Un trasfondo de litigios y presión tecnológica

Las negociaciones ocurren en medio de una serie de demandas presentadas en 2024 por Universal, Warner y Sony contra Udio y Suno, acusadas de usar grabaciones protegidas sin autorización para entrenar sus modelos. El auge de la música generada por IA es notorio: Deezer reportó que el 28% de las canciones subidas a su plataforma provienen íntegramente de algoritmos, mientras Spotify eliminó 75 millones de pistas catalogadas como spam, muchas de ellas creadas de forma automática.

Estas cifras evidencian la transformación acelerada de los métodos de producción y distribución musical, y el desafío que supone equilibrar innovación tecnológica con protección de la propiedad intelectual.

Un cambio de paradigma en la industria musical

Las discográficas reconocen que resulta inviable consultar individualmente a cada artista sobre el uso de su música en este nuevo escenario. Sin embargo, anticipan que los acuerdos que se firmen establecerán precedentes que marcarán el rumbo del sector.

El reto central es definir el valor económico y la identidad artística de las obras en la era de la inteligencia artificial. Mientras las compañías tecnológicas buscan acceso a catálogos para perfeccionar sus modelos, las discográficas intentan garantizar justicia y transparencia para creadores, intérpretes y productores.

El desenlace de estas conversaciones no solo redefinirá la música en la era digital, sino que también podría sentar las bases para otras industrias creativas frente al avance imparable de la IA.

Fuentes varias