Los 7 mitos sobre el dolor de espalda que afectan la salud
Las creencias equivocadas en torno al dolor de espalda continúan afectando a millones de personas, incluso en tiempos de abundante información médica. La neurocirujana Meghan Murphy, advierte que identificar y corregir estos mitos es clave para prevenir molestias y mejorar la calidad de vida.
El dolor de espalda es una de las afecciones más comunes en adultos y, en muchos casos, está vinculado a ideas erróneas sobre sus causas y tratamientos. Según Mayo Clinic, el problema suele ser multifactorial y requiere un abordaje integral.
Entre los mitos más frecuentes, la doctora Murphy aclara que levantar peso no es la principal causa del dolor; más bien influyen factores como el sedentarismo, la mala postura, el sobrepeso y la genética. Asimismo, el reposo absoluto no siempre ayuda: la inactividad prolongada puede empeorar el cuadro, mientras que ejercicios de bajo impacto, como caminar o nadar, son beneficiosos.
Otro error común es pensar que todo dolor de espalda es señal de algo grave. La mayoría de los casos se deben a distensiones musculares y suelen resolverse sin tratamientos invasivos. En ese sentido, evitar el ejercicio físico tampoco es la mejor opción, ya que el fortalecimiento del tronco y la flexibilidad son aliados en la recuperación.
La cirugía, por su parte, no es la única solución ni la más frecuente: la mayoría de los pacientes mejora con fisioterapia, medicación o cambios de hábitos. Solo en situaciones graves —como dolor intenso, pérdida de fuerza o problemas neurológicos— se recomienda la intervención quirúrgica.
También persiste la idea de que un colchón firme es siempre lo mejor, cuando en realidad la elección debe adaptarse a la comodidad de cada persona. Finalmente, la postura correcta y la prevención resultan determinantes: pasar horas encorvado frente a pantallas aumenta las molestias, por lo que es fundamental priorizar hábitos ergonómicos, mantener un peso saludable y ejercitarse con regularidad.
De acuerdo con Mayo Clinic, desmontar estos mitos y adoptar rutinas saludables representa la base para proteger la columna y garantizar una espalda funcional a lo largo del tiempo.
Fuentes varias

