León XIV: el papa que une culturas y apuesta por la sinodalidad frente a los desafíos globales
A pocos meses de iniciado su pontificado, el papa León XIV concedió una extensa entrevista a Crux con motivo de la próxima publicación de su biografía León XIV: ciudadano del mundo, misionero del siglo XXI, escrita por Elise Ann Allen. En la conversación, el pontífice compartió reflexiones sobre la sinodalidad, la polarización social, su identidad cultural y el papel de la Iglesia en la diplomacia internacional.

Sinodalidad como “antídoto” a la división
León XIV definió la sinodalidad como una actitud de apertura y escucha que permite que cada miembro de la Iglesia tenga voz a través de la oración y la reflexión. Considera que este proceso representa “una especie de antídoto” frente a la polarización que afecta tanto a la sociedad como a la Iglesia.
El papa destacó el aporte latinoamericano en este ámbito, señalando que la experiencia sinodal comenzó en la región “mucho antes del último sínodo” y que ha sido clave para la Iglesia universal.
Identidad y vida personal
El pontífice, primer papa nacido en Estados Unidos y con ciudadanía peruana, reconoció sentirse profundamente estadounidense y a la vez muy ligado al Perú, país en el que vivió gran parte de su vida ministerial. “Eso forma parte de quien soy”, aseguró.
En un tono más personal, habló de su pasión futbolera y confesó que, en un hipotético partido entre Perú y Estados Unidos, alentaría al Perú “por lazos afectivos”. También recordó su infancia como seguidor de los White Sox, en contraste con su madre, que apoyaba a los Cubs, y dijo que esa convivencia le enseñó a dialogar incluso en la rivalidad.
El desafío diplomático y el conflicto en Ucrania
León XIV admitió que el aspecto pastoral de su labor le resulta natural, pero reconoció que adaptarse al rol de líder mundial y relacionarse con jefes de Estado fue un reto. En cuanto al papel de la Santa Sede en Ucrania, diferenció entre abogar por la paz —una tarea posible y necesaria— y mediar directamente en el conflicto, algo que considera menos factible en la coyuntura actual.
“El Vaticano ha mantenido una posición neutral, alentando a las partes a buscar alternativas a la violencia. No podemos perder la esperanza nunca”, declaró.
Crítica a la desigualdad y defensa del diálogo
El papa expresó preocupación por el aumento de la desigualdad económica, recordando que hace décadas los directores ejecutivos ganaban de cuatro a seis veces más que un trabajador, mientras que ahora la cifra llega a ser 600 veces mayor. Al referirse a la posible condición de Elon Musk como primer trillonario del mundo, advirtió: “Si eso es lo único que tiene valor, entonces estamos en serios problemas”.
Asimismo, lamentó que las Naciones Unidas hayan perdido capacidad de acción multilateral y defendió la construcción de puentes a través del diálogo como vía esencial para superar la violencia y el odio.
Confirmar en la fe y construir comunidad
León XIV afirmó que la tarea fundamental del sucesor de Pedro es “confirmar a otros en su fe”, un ministerio que, aseguró, solo puede cumplirse por la gracia del Espíritu Santo.
Sobre la sinodalidad, aclaró que no busca convertir a la Iglesia en una democracia, sino fortalecer el sentido de comunidad y comunión. “El enfoque principal no debe ser la jerarquía, sino el ‘nosotros juntos’”, dijo, reafirmando su visión de una Iglesia que avanza escuchando y caminando unida.
Fuentes varias

