Tres objetos que nunca deben estar cerca del router WiFi para evitar un internet lento
La velocidad del internet en el hogar no solo depende del plan contratado ni del servicio del proveedor. La ubicación del router inalámbrico y los objetos que lo rodean juegan un papel crucial en la calidad de la señal WiFi, un aspecto que muchos usuarios suelen pasar por alto.
Expertos en conectividad advierten que ciertos electrodomésticos y materiales domésticos interfieren directamente en la propagación de las ondas, generando problemas de lentitud, desconexión durante videollamadas o fallas al descargar archivos.
1. Teléfonos inalámbricos
De acuerdo con el portal High Speed Internet, los teléfonos inalámbricos funcionan con ondas de radio que utilizan frecuencias similares a las del router. Esta coincidencia provoca competencia por el mismo espectro, causando interferencias que degradan la señal WiFi.
La recomendación es mantener al menos un metro de distancia entre el router y cualquier aparato que use tecnologías parecidas, como monitores de bebés o ciertos sistemas de alarma inalámbrica.
2. Hornos microondas
El microondas, común en la mayoría de cocinas, es otro de los principales enemigos de la red WiFi. Al operar, emite radiación electromagnética que interrumpe la señal, ya que ambos trabajan en frecuencias cercanas a los 2,4 GHz.
Esto explica por qué al encender el microondas se experimentan caídas inesperadas de velocidad o cortes momentáneos en la conexión. Los especialistas sugieren instalar el router lejos de la cocina y evitar usar internet intensivamente mientras el aparato está encendido.
3. Acuarios y grandes recipientes de agua
El agua es un obstáculo físico para las ondas de WiFi. Un simple acuario, una pecera o incluso un gran jarrón puede reducir la intensidad de la señal, mientras que los acuarios de gran tamaño pueden bloquear la conectividad en habitaciones enteras.
Por ello, se aconseja ubicar el router en un espacio despejado, lejos de fuentes de agua, baños o depósitos que funcionen como barreras naturales para la propagación de las ondas.
Otros errores frecuentes de ubicación
Además de estos objetos, los especialistas destacan que colocar el router dentro de un armario, sótano o gabinete cerrado debilita la cobertura. Los materiales como metal, piedra o azulejos también bloquean o reflejan las ondas, dificultando la llegada uniforme de la señal.
La mejor práctica es instalar el router en un punto central y elevado del hogar, libre de obstáculos y cercano a las áreas de mayor uso, para garantizar una conexión rápida y estable durante todo el día.
Fuentes varias

