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‘El juego del calamar 3’: la perturbadora simbología detrás de las nuevas muñecas gigantes

La tercera y última temporada de El juego del calamar llegó a Netflix el pasado 27 de junio, reanudando la historia de Gi-hun y profundizando en los elementos simbólicos que han convertido a la serie en un fenómeno global. Esta vez, la emblemática muñeca Young-hee —conocida por el macabro juego “Luz roja, luz verde”— regresa con un compañero igual de inquietante: Cheol-su.

Ambos personajes, Young-hee y Cheol-su, provienen de libros escolares tradicionales en Corea del Sur y están asociados con enseñanzas sobre conducta, valores y civismo para niños. Sin embargo, Squid Game transforma esta iconografía infantil en una pesadilla visual que refleja la brutalidad del sistema en el que se ven atrapados los participantes.

“La muñeca asesina Young-hee representa perfectamente la verdad de Squid Game”, explicó Netflix en sus redes oficiales. Su inclusión, ahora junto a Cheol-su, intensifica el contraste entre la inocencia de la infancia y la crueldad de los juegos de supervivencia que satirizan a la sociedad capitalista.

Juegos nuevos, la misma violencia estructural

La tercera temporada introduce tres nuevos juegos, cada uno con reglas despiadadas y una estética infantil deformada:

  • Escondidas: un juego letal en el que los jugadores se dividen en dos equipos por sorteo. El equipo rojo debe encontrar y asesinar a al menos un oponente; de lo contrario, serán eliminados ellos mismos.
  • Salta la cuerda: Young-hee y Cheol-su giran una cuerda mortal que los concursantes deben esquivar mientras cruzan un puente. La falta de turnos definidos aumenta la tensión al máximo.
  • Sky Squid Game: la prueba final, en una plataforma suspendida con tres pilares, donde los jugadores deben empujarse unos a otros fuera del borde. La escenografía, simple pero imponente, fue uno de los mayores desafíos de producción, según la diseñadora Chae Kyoung-sun.

En esta última entrega, los creadores insertan simbolismos aún más densos. Las paredes del dormitorio de los jugadores muestran la inscripción en latín Hodie mihi, cras tibi (“Hoy yo, mañana tú”), un recordatorio sombrío de que la muerte es un destino compartido.

Un cierre teñido de dolor y traumas

La temporada comienza tras el fallido intento de rebelión. Gi-hun, devastado, enfrenta nuevamente al Front Man y debe tomar decisiones morales cada vez más extremas. Mientras tanto, regresan personajes clave como Jun-ho, y se revelan más detalles de la operación clandestina detrás del sangriento espectáculo.

Los nuevos juegos y la reaparición de las muñecas refuerzan el mensaje central de El juego del calamar: el trauma, la desigualdad y la desesperación pueden disfrazarse de color y nostalgia, pero nunca desaparecen del todo.

Con esta tercera entrega, la serie concluye su crítica feroz al sistema, a través de una narrativa impactante, un diseño visual perturbador y una mitología propia que ya forma parte de la cultura popular contemporánea.

Fuentes varias