Ariel Winter, del estrellato infantil a la sanación personal y el activismo
Ariel Winter, recordada por su papel de Alex Dunphy en la serie Modern Family, está escribiendo un nuevo capítulo en su vida, lejos de los reflectores de Hollywood. A sus 27 años, la actriz ha decidido dejar Los Ángeles, ciudad donde creció y trabajó durante más de una década, para empezar de nuevo y sanar heridas que arrastra desde su infancia.
En una entrevista exclusiva con People, Winter habló abiertamente sobre su necesidad de cambiar de ambiente tras el final de la serie en 2020. “Me trae recuerdos no muy buenos, y soy joven y nunca he vivido en otro lugar, así que pensé: ‘¿Por qué no?’”, comentó sobre su decisión de mudarse. Aunque sigue vinculada al mundo del entretenimiento, ahora se enfoca en proyectos más personales y una vida menos expuesta.
Su salida de la ciudad va más allá de una simple mudanza. Es parte de un proceso de reconstrucción emocional tras años de vivir bajo la lupa mediática, lidiando con comentarios crueles sobre su apariencia y enfrentando una relación abusiva con su madre. A los 14 años, fue retirada de su hogar por las autoridades de protección infantil y colocada bajo la custodia de su hermana mayor, Shanelle Gray. A los 17, fue legalmente emancipada.
El testimonio de Winter revela las secuelas de una infancia marcada por el abuso y el escrutinio público. “Me dañó muchísimo la autoestima”, confesó al recordar los titulares que la humillaban por su cuerpo. Aunque aún no se siente lista para hablar en profundidad sobre todo lo que vivió, ha dejado claro que ha sido un proceso doloroso y transformador.
Hoy, la actriz vive una etapa más serena junto a su pareja, el actor Luke Benward, con quien comparte su amor por los perros —tienen seis— y proyectos creativos, como un programa de cocina y un podcast en desarrollo. Lejos de haberse retirado, Winter busca nuevas formas de expresión y compromiso social.
Uno de sus motores actuales es el activismo. Impactada por el programa Undercover Underage, sobre la caza de depredadores sexuales en internet, Winter decidió apoyar a SOSA (Safe From Online Sex Abuse), organización que trabaja en la protección de menores en línea. Su motivación es personal: ha sido víctima de acoso y abuso sexual tanto en redes como en su vida privada.
Además, promueve activamente la adopción de perros rescatados, una causa que considera profundamente significativa. “Mi camino para descubrir las cosas y sanar ahora se basa en ayudar a los demás”, afirmó, convencida de que su historia puede inspirar y proteger a otros.
Ariel Winter ha recorrido un camino difícil, pero hoy se muestra más fuerte y decidida a usar su voz y su plataforma para generar un impacto positivo. Una transformación que va mucho más allá del mundo del espectáculo.
Fuentes varias

