Ariana Grande exige terapia obligatoria para artistas: Un llamado al bienestar en la industria
La cantante Ariana Grande ha alzado la voz sobre la necesidad de que los sellos discográficos, estudios de televisión y compañías de producción incluyan sesiones de terapia en los contratos de los artistas jóvenes. En una reciente entrevista en el pódcast WTF con Marc Maron, citada por Rolling Stone, la intérprete destacó que esta medida debería ser una condición innegociable para proteger la salud mental de quienes ingresan a la industria del entretenimiento.
Grande, quien comenzó su carrera en Nickelodeon con las series Victorious y Sam & Cat, compartió cómo la presión mediática marcó su trayectoria desde muy joven. A sus 19 años, enfrentó críticas constantes sobre su vida privada y su imagen pública, experiencias que califica como difíciles de procesar: “Trabajas mucho para entenderlo, pero nunca tendrá sentido para mí”, expresó.
La cantante subrayó que ingresar a la industria representa un cambio radical en la vida de los artistas, y es fundamental que las empresas garanticen apoyo psicológico: “Cuando firmas para algo que va a cambiar tu vida de esa manera, necesitas ver a un terapeuta varias veces a la semana”, sostuvo Grande.
Un problema estructural en la industria musical El llamado de Ariana Grande se suma a otras voces dentro del ámbito musical. Durante la reciente entrega de los premios Grammy, la cantante Chappell Roan también denunció la falta de condiciones laborales justas y acceso a atención médica para los artistas. Roan, quien fue despedida de Atlantic Records en 2020, relató que si su antigua discográfica hubiera priorizado el bienestar de sus artistas, ella habría recibido la atención médica necesaria durante su contrato. Su compromiso con la salud mental se reflejó al donar USD 25.000 a la organización Backline, que apoya el bienestar emocional de músicos, recibiendo respaldo de artistas como Charli XCX y Noah Kahan.
Un llamado a la responsabilidad de la industria Grande insistió en que las compañías son plenamente conscientes del impacto que la fama ejerce sobre los jóvenes talentos y deben asumir su responsabilidad en garantizar un entorno seguro: “Cuando estas personas consiguen papeles que cambian sus vidas o firman un contrato discográfico, ese apoyo debería ser innegociable”, enfatizó.
Esta declaración aviva el debate sobre la salud mental en la industria del entretenimiento, donde la exposición mediática y la presión laboral han afectado a numerosas figuras públicas. Según Rolling Stone, tanto las propuestas de Grande como las de Roan apuntan a un cambio estructural que priorice el bienestar emocional de los artistas, evitando que la búsqueda del éxito se convierta en un costo para su salud mental.
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