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Crisis en el Congo: saqueos y ataques a embajadas mientras rebeldes avanzan hacia Goma

La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta uno de los momentos más críticos de su prolongado conflicto armado. El avance de los rebeldes del grupo M23 hacia Goma, una ciudad estratégica en el este del país, ha desatado protestas y ataques contra embajadas extranjeras en la capital, Kinshasa.

Manifestantes enfurecidos saquearon y prendieron fuego a las legaciones de Ruanda, Francia, Bélgica y Estados Unidos, exigiendo una intervención internacional para detener al M23, respaldado por Ruanda. La policía utilizó gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, pero los disturbios se intensificaron, alcanzando incluso las embajadas de Kenia y Uganda.

Goma, epicentro de la crisis
Goma, con una población de 2 millones de personas, es un centro comercial y humanitario crucial. Su captura por el M23 marcaría un golpe devastador para el gobierno congoleño. Los rebeldes afirman haber tomado la ciudad, aunque informes locales hablan de combates y explosiones en varias zonas.

La región enfrenta además una severa crisis humanitaria. Según Naciones Unidas, más de 6 millones de personas están afectadas por la violencia en el este del Congo. La situación en Goma ha dejado a miles atrapados sin acceso a servicios básicos, mientras hospitales colapsan por la falta de recursos.

El papel de Ruanda y las tensiones históricas
El M23, conformado principalmente por tutsis, asegura defender a su comunidad de la discriminación. Sin embargo, expertos y el gobierno congoleño acusan a Ruanda de utilizar al grupo como herramienta para obtener control económico y político sobre la región rica en minerales.

El conflicto tiene sus raíces en el genocidio de Ruanda en 1994, cuyas consecuencias desestabilizaron la región. Ruanda niega su respaldo al M23, aunque admite tener tropas en el este del Congo.

Reacción internacional y próximos pasos
La comunidad internacional ha condenado los ataques del M23 y la inacción de Ruanda, pero no ha tomado medidas contundentes. Naciones como Estados Unidos, Francia y el Reino Unido han pedido un cese al apoyo ruandés al grupo insurgente y el reinicio de conversaciones de paz.

El presidente congoleño Félix Tshisekedi tiene previsto dirigirse al país para calmar los ánimos, mientras el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá para abordar la situación.

Civiles en el limbo
En Goma, los residentes enfrentan una situación desesperada, con escasez de alimentos y un riesgo constante de violencia. “Las próximas 24 horas serán cruciales”, advirtió el Programa Mundial de Alimentos, que lucha por atender las necesidades de los desplazados.

La crisis en el Congo continúa escalando, mientras la comunidad internacional busca respuestas para evitar una catástrofe humanitaria y política de mayor magnitud.

Fuente: Infobae