El hallazgo de células conductoras en el cerebro abre nuevas vías para investigar el Alzheimer
Un descubrimiento realizado por equipos científicos de Suiza y Francia podría transformar la comprensión del cerebro y abrir caminos inéditos en la investigación del Alzheimer. Los investigadores demostraron que los astrocitos, células tradicionalmente vistas como meros “soportes” de las neuronas, también coordinan la actividad de redes cerebrales completas.
El trabajo, publicado en la revista Cell por especialistas de la Universidad de Lausana, la Universidad de Ginebra, el Inserm y el Instituto de Neurociencias de Grenoble, redefine el rol de estas células gliales. Según los resultados, los astrocitos no solo regulan el entorno neuronal, sino que pueden integrar señales de múltiples sinapsis y actuar como “torres de control bioquímicas” capaces de organizar la comunicación a gran escala.
Técnicas pioneras para observar lo invisible
El hallazgo fue posible gracias al uso combinado de microscopía electrónica volumétrica de resolución nanoscópica y una técnica óptica desarrollada especialmente para este estudio. Con estas herramientas, el equipo identificó diminutas prolongaciones llamadas leaflets, capaces de captar señales de calcio de varias neuronas a la vez y coordinar su actividad.
El doctor Andrea Volterra, uno de los líderes de la investigación, explicó que estos hallazgos permiten ver a los astrocitos como “elementos computacionales activos del cerebro”. Por su parte, Karin Pernet-Gallay, co-directora del estudio, destacó que la sinergia metodológica fue clave para alcanzar este nuevo nivel de comprensión.
Implicancias para la neurociencia y el Alzheimer
El descubrimiento sugiere que los astrocitos podrían participar en funciones cognitivas superiores como la memoria, la toma de decisiones y las emociones. También abre nuevas posibilidades para comprender y tratar enfermedades neurodegenerativas, entre ellas el Alzheimer, al evidenciar que estas células tienen un rol más activo en la coordinación cerebral de lo que se pensaba.
La investigadora argentina Laura Morelli, del Conicet y la Fundación Instituto Leloir, señaló a Infobae que el estudio es “muy interesante porque utiliza técnicas de superresolución que no se habían aplicado antes” y porque “amplía el conocimiento sobre las funciones de los astrocitos en procesos claves de la neurobiología”.
El siguiente paso de los equipos europeos será profundizar en cómo los astrocitos intervienen en los procesos de memoria y en los mecanismos de la degeneración neurocognitiva.
Fuentes varias

