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EE.UU. duplica la recompensa por Maduro y ofrece 50 millones de dólares

En una contundente escalada de presión internacional contra el régimen venezolano, el gobierno de Estados Unidos anunció este jueves que duplicará la recompensa por información que conduzca a la captura o condena del dictador Nicolás Maduro, elevándola a 50 millones de dólares. Esta cifra representa la mayor recompensa ofrecida en la historia del país, superando incluso la ofrecida por Osama bin Laden.

La medida fue comunicada por el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia como parte del Programa de Recompensas por Narcóticos (NRP), que busca desmantelar organizaciones criminales transnacionales involucradas en el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.

El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que “el dictador Nicolás Maduro debe ser llevado ante la Justicia” y aseguró que el régimen de Caracas lidera desde hace más de una década el Cártel de los Soles, una estructura narcoterrorista que, según Washington, ha operado sistemáticamente el tráfico de cocaína desde Venezuela hacia Estados Unidos.

Por su parte, Christopher Landau, subsecretario de Estado, subrayó que la situación con Venezuela dejó de ser un tema diplomático:

“Venezuela ha sido secuestrada por una banda criminal. El anuncio de hoy no es un gesto diplomático, sino una medida de aplicación de la ley”.

Pam Bondi, fiscal general, calificó la recompensa como un “anuncio histórico” y denunció que Maduro es “uno de los mayores narcotraficantes del mundo” y una amenaza directa a la seguridad nacional de Estados Unidos. Según Bondi, la DEA ha incautado al menos 30 toneladas de cocaína vinculadas al círculo cercano del mandatario, y más de 700 millones de dólares en activos relacionados han sido confiscados desde septiembre de 2024.

Además, se recordó que el pasado 25 de julio el Departamento del Tesoro designó oficialmente al Cártel de los Soles como una Organización Terrorista Global Especialmente Designada (SDGT), abriendo la puerta a nuevas sanciones y acciones judiciales.

Estados Unidos también reiteró que no reconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela, luego del fraude electoral del 28 de julio de 2024. Según declaraciones de Rubio y Landau, el país votó mayoritariamente por la fórmula opositora compuesta por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, cuyo triunfo ha sido desconocido por el régimen.

Desde Caracas, la respuesta del chavismo no se hizo esperar. El canciller Yván Gil calificó la recompensa como una “ridícula cortina de humo” y acusó a Washington de montar una “burda operación de propaganda política”. Mientras tanto, Diosdado Cabello, ministro del Interior y figura clave del chavismo, denunció un presunto intento de atentado frustrado en una zona comercial de Caracas, responsabilizando a Estados Unidos y a sectores de la oposición.

La DEA ha reiterado que mantiene canales seguros y confidenciales para recibir información dentro y fuera de EE.UU., y que ningún funcionario público es elegible para cobrar recompensas.

La justicia estadounidense también apunta a otras figuras del régimen: en junio, el exjefe de inteligencia Hugo “el Pollo” Carvajal se declaró culpable de narcotráfico en una corte de EE.UU., y habría aportado pruebas para implicar directamente a Maduro en operaciones criminales.

El dictador venezolano, de 62 años, podría enfrentar cadena perpetua si es juzgado y hallado culpable en tribunales estadounidenses.

Fuentes varias