Estudio revela que vapear puede causar daños irreversibles en encías, pulmones y corazón
Lo que alguna vez fue promocionado como una alternativa “más saludable” al cigarrillo tradicional, hoy se revela como un peligro creciente para la salud. Un nuevo estudio ha encontrado altos niveles de metales pesados en vapeadores populares, sumando nuevas evidencias a los riesgos que representa el vapeo. Los expertos advierten que el uso continuado de estos dispositivos podría causar daños irreversibles en los pulmones, las encías y el sistema cardiovascular.
Los científicos detectaron en algunos dispositivos niveles tan elevados de sustancias como níquel, plomo y antimonio que inicialmente pensaron que los aparatos estaban defectuosos. Estas sustancias están relacionadas con enfermedades como el cáncer de pulmón, problemas cardíacos y daños neurológicos. Además, se ha demostrado que vapear provoca inflamación crónica en las vías respiratorias y podría derivar en enfermedades pulmonares graves como el “pulmón de palomitas de maíz”.
El doctor James Stein, especialista en medicina cardiovascular de la Universidad de Wisconsin, subrayó que “una sola calada puede elevar la presión arterial y contraer los vasos sanguíneos, afectando la salud del corazón”. Con el tiempo, estos efectos pueden llevar a arritmias, infartos y accidentes cerebrovasculares.
Además, se ha comprobado que los líquidos de los vapeadores, especialmente los saborizados, pueden liberar carcinógenos como formaldehído y acetaldehído al calentarse, incrementando el riesgo de enfermedades graves. También afectan la salud bucodental al reducir el flujo sanguíneo a las encías, debilitándolas frente a infecciones y enfermedades.
Aunque muchos usuarios comenzaron a vapear para dejar de fumar, el estudio señala que los cigarrillos electrónicos generan una fuerte adicción, especialmente entre los jóvenes. Pamela Ling, de la Universidad de California en San Francisco, reveló casos de adolescentes que duermen con vapeadores bajo la almohada y los utilizan en cuanto despiertan. “Los nuevos dispositivos contienen hasta 20.000 caladas de nicotina, equivalentes a 100 paquetes de cigarros”, alertó.
A esto se suma una dificultad adicional: muchos consumidores usan simultáneamente cigarrillos y vapeadores, lo que complica evaluar los efectos individuales de cada uno. A pesar de que en 2021 solo el 4,5% de los adultos en EE.UU. dijo vapear, en 2024 casi el 8% de los estudiantes de secundaria reportó hacerlo, una tendencia preocupante.
Los expertos piden más investigaciones, mayor regulación y campañas efectivas para desalentar el consumo. Mientras tanto, el consenso médico es claro: vapear no es inofensivo y puede tener consecuencias graves y duraderas para la salud.
Fuentes varias

