Declaran culpable a joven de 19 años por el mayor hackeo de datos académicos en la historia de EE.UU.
Matthew Lane, un estudiante universitario de 19 años de Massachusetts, fue declarado culpable tras aceptar su responsabilidad en un ciberataque que resultó en la mayor filtración de datos académicos en la historia de Estados Unidos. El caso, confirmado por las agencias EFE y Reuters, ha generado preocupación nacional por la seguridad de los sistemas que manejan información educativa sensible.
Lane admitió haber hackeado el sistema de la empresa de software educativo PowerSchool, accediendo de forma ilegal a los datos personales de más de 60 millones de estudiantes y 10 millones de profesores. Posteriormente, utilizó la información obtenida para extorsionar a la empresa y a varios distritos escolares, exigiendo un rescate de 2.85 millones de dólares en bitcoin bajo amenaza de publicar los datos.
Según documentos judiciales, Lane obtuvo acceso al sistema utilizando credenciales robadas de un empleado de PowerSchool. Los datos fueron transferidos a un servidor ubicado en Ucrania y, aunque los atacantes proporcionaron un video como “prueba” de que la única copia fue eliminada tras el pago del rescate, continuaron enviando correos de extorsión a instituciones en Canadá y Carolina del Norte.
Entre los datos comprometidos se encontraban nombres completos, direcciones, números de Seguridad Social y expedientes médicos de estudiantes, lo que generó alarma entre padres y autoridades escolares. PowerSchool, con sede en Folsom, California, presta servicios a más de 18,000 escuelas en todo el país, lo que agrava la magnitud del ataque.
Lane también confesó haber conspirado anteriormente con otros hackers para extorsionar a una empresa de telecomunicaciones no identificada, exigiendo un rescate de 200,000 dólares. Por estos hechos, fue acusado de extorsión cibernética, robo de identidad agravado y acceso no autorizado a computadoras protegidas.
La fiscal federal Leah Foley subrayó la gravedad de los delitos y el temor que provocaron entre millones de familias. Indicó que Lane utilizó métodos simples pero efectivos, como el uso de combinaciones de nombres de usuario y contraseñas robadas, para ingresar a sistemas vulnerables.
El acuerdo judicial contempla una sentencia mínima de nueve años y cuatro meses de prisión, además de al menos dos años adicionales por los cargos de robo de identidad agravado. Las investigaciones continúan para identificar a otros posibles implicados.
Este caso expone las crecientes amenazas de la ciberdelincuencia y la urgente necesidad de fortalecer la seguridad en plataformas que administran datos sensibles, especialmente en el ámbito educativo.
Fuentes varias

