Científicos detectan por primera vez una señal de radio localizada directamente en un exoplaneta
Un equipo internacional de científicos logró detectar y localizar una señal de radio procedente directamente de Beta Pictoris b, un gigantesco exoplaneta situado a unos 63 años luz de la Tierra, un hallazgo que abre nuevas posibilidades para estudiar los campos magnéticos y las auroras de mundos ubicados fuera del Sistema Solar.
La investigación fue realizada por especialistas vinculados al Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian y la Universidad de Oregon, quienes identificaron emisiones breves y repetitivas procedentes del planeta.
A diferencia de las señales que despiertan interés por una eventual procedencia tecnológica, las características observadas en este caso apuntan a un fenómeno natural relacionado con las auroras y el poderoso campo magnético del exoplaneta.
Un gigante a 63 años luz de la Tierra
Beta Pictoris b se encuentra aproximadamente a 63,4 años luz de nuestro planeta y fue descubierto en 2008. Se trata de un mundo extremadamente grande y joven, con una masa estimada cercana a diez veces la de Júpiter.
Para realizar las observaciones, los investigadores utilizaron el conjunto de radiotelescopios MeerKAT, ubicado en Sudáfrica. Las mediciones fueron efectuadas en diferentes oportunidades durante 2025 y 2026, permitiendo registrar tanto ráfagas recurrentes como emisiones persistentes.
Uno de los principales desafíos consistía en determinar exactamente de dónde procedían las señales.
El sistema Beta Pictoris contiene varios planetas conocidos y una estrella anfitriona que también debía descartarse como posible origen. Para establecer con mayor precisión la ubicación de las emisiones, los científicos utilizaron cuásares —objetos extremadamente luminosos situados a enormes distancias— como puntos de referencia.
Los resultados permitieron asociar las emisiones con Beta Pictoris b y no con la estrella alrededor de la cual orbita.
Auroras revelan un poderoso campo magnético
Las características de las ondas detectadas, entre ellas su fuerte polarización circular, apuntan hacia un proceso conocido como inestabilidad máser de ciclotrón de electrones, o ECMI por sus siglas en inglés.
Este fenómeno está asociado con emisiones de radio producidas por auroras y también puede observarse en planetas del Sistema Solar. Se genera cuando partículas cargadas interactúan con los campos magnéticos y las condiciones existentes alrededor de un planeta.
La detección ofrece a los astrónomos una herramienta especialmente importante: la posibilidad de estudiar directamente la intensidad del campo magnético de un planeta situado fuera del Sistema Solar.
Los investigadores estiman que el campo magnético de Beta Pictoris b podría ser miles de veces más intenso que el terrestre, una característica compatible con su enorme tamaño, juventud y estructura interna.
El planeta también gira a gran velocidad. Según las estimaciones científicas, completa una rotación sobre su propio eje aproximadamente cada ocho o nueve horas, un comportamiento que podría contribuir a generar la energía relacionada con sus emisiones aurorales.
Una nueva forma de estudiar mundos lejanos
La importancia del descubrimiento va más allá de Beta Pictoris b. Detectar emisiones de radio procedentes directamente de exoplanetas podría proporcionar a los astrónomos una nueva herramienta para conocer características de estos mundos que resultan difíciles de estudiar mediante otros métodos.
Los campos magnéticos aportan información sobre la estructura interna y evolución de los planetas y también pueden desempeñar un papel fundamental en la interacción entre sus atmósferas y las partículas procedentes de sus estrellas.
Tras los resultados obtenidos, los investigadores contemplan extender las observaciones a otros siete exoplanetas gigantes distribuidos en cinco sistemas estelares relativamente cercanos.
El desarrollo de una nueva generación de radiotelescopios con mayor sensibilidad podría ampliar considerablemente estas investigaciones y permitir descubrir emisiones semejantes procedentes de otros mundos.
El hallazgo de Beta Pictoris b representa así un nuevo avance en la exploración de planetas fuera del Sistema Solar: los científicos no solo pueden observar algunos de estos mundos, sino comenzar a estudiar directamente fenómenos magnéticos que ocurren a decenas de años luz de la Tierra.
Fuentes varias

