La remolacha gana protagonismo por sus posibles beneficios para la presión arterial, el rendimiento físico y el cerebro
La remolacha vuelve a colocarse en el centro del interés nutricional por su contenido de nitrato, antioxidantes y folato, compuestos que distintos especialistas relacionan con posibles beneficios para la circulación sanguínea, el ejercicio físico y algunas funciones cerebrales.
Uno de los componentes más estudiados es el nitrato, que el organismo transforma en óxido nítrico, una molécula capaz de relajar y ensanchar los vasos sanguíneos. Este proceso puede favorecer el flujo de sangre y contribuir a regular la presión arterial.
Especialistas citados por The New York Times señalaron que este mecanismo podría resultar especialmente beneficioso para adultos mayores y personas con diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares, debido a que sus organismos suelen producir menos óxido nítrico de manera natural.
Posibles efectos sobre la presión arterial
Diversas investigaciones han analizado el efecto del jugo de remolacha en personas con hipertensión. Uno de los estudios citados encontró una reducción aproximada de cinco puntos en la presión arterial frente a un placebo.
Los expertos explican que muchos ensayos utilizan jugo de remolacha porque permite controlar de manera más precisa la cantidad de nitrato administrada. Sin embargo, también destacan que consumir la remolacha entera puede ofrecer ventajas adicionales por su contenido de fibra.
Los especialistas también diferencian los nitratos presentes naturalmente en los vegetales de aquellos que se añaden a algunas carnes procesadas. Según explicaron, los compuestos protectores y vitaminas de las plantas pueden modificar la forma en que estos nitratos actúan en el organismo.
Un posible aliado para el ejercicio
La remolacha también ha despertado interés entre investigadores del rendimiento físico.
El óxido nítrico puede mejorar el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno hacia los músculos, un proceso que podría ayudar a mejorar la resistencia durante actividades aeróbicas.
Un análisis de 23 estudios encontró que el jugo de remolacha estaba asociado con una mejora en la resistencia y con una menor percepción del esfuerzo durante el ejercicio. Otro metaanálisis estimó una mejora promedio cercana al 5% en la potencia muscular.
Sin embargo, los expertos advierten que los efectos pueden variar considerablemente entre las personas. Quienes se encuentran en una excelente condición física podrían obtener beneficios menores, debido a que sus organismos ya producen cantidades eficientes de óxido nítrico.
También existe una amplia variación en la concentración de nitrato presente en distintas remolachas y productos comerciales. Un análisis realizado sobre 24 jugos de remolacha encontró diferencias muy importantes entre las cantidades disponibles en cada producto.
El cerebro, otro campo bajo investigación
Los posibles efectos de la remolacha sobre la función cerebral todavía se encuentran en una etapa inicial de investigación.
Un pequeño estudio realizado en adultos mayores encontró que una dieta rica en nitrato, que incluía jugo y ensalada de remolacha, estaba asociada con un mayor flujo sanguíneo en determinadas regiones del cerebro en comparación con una dieta baja en nitrato.
Los investigadores consideran que estos resultados son prometedores, aunque todavía se necesitan estudios más amplios para establecer con claridad su impacto a largo plazo.
Desde el punto de vista nutricional, los especialistas recomiendan priorizar la remolacha entera frente al jugo cuando sea posible, ya que conserva su fibra y puede ayudar a moderar la absorción del azúcar.
La remolacha enlatada o encurtida también puede aportar nitrato, mientras que métodos de cocción como el vapor, un asado ligero o su consumo crudo en ensaladas pueden ayudar a conservar mejor sus propiedades.
Los expertos también aconsejan no prolongar demasiado la cocción y, en caso de hervirla, aprovechar el agua utilizada, ya que parte del nitrato puede quedar disuelto en el líquido.
Aunque la investigación continúa, la remolacha se consolida como un alimento de creciente interés científico por su posible impacto en la salud cardiovascular, el rendimiento físico y la circulación cerebral.
Fuentes varias

