Estados Unidos refuerza la vigilancia por casos de la bacteria “come carne”
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen activa la vigilancia epidemiológica ante nuevos casos de Vibrio vulnificus, una bacteria presente principalmente en aguas costeras cálidas que puede provocar infecciones graves y potencialmente mortales.
Florida confirmó su primera muerte de 2026 asociada a esta bacteria. El fallecimiento correspondió a una persona de entre 80 y 84 años residente del condado de Palm Beach, según los registros del Departamento de Salud estatal.
Hasta el 23 de julio, Florida había contabilizado once infecciones confirmadas durante el año, distribuidas en ocho condados. Lee, Miami-Dade y Palm Beach reportaron dos casos cada uno, mientras que Hillsborough, Marion, Okaloosa, Polk y St. Johns registraron un caso por condado.
Las autoridades indicaron que los contagios detectados son aislados y que, hasta el momento, no se ha identificado una fuente común ni una relación epidemiológica entre ellos.
Casos reportados en otros estados
Aunque Florida concentra buena parte de la atención por sus condiciones climáticas y su extensa zona costera, también se han informado casos de vibriosis en otros puntos de Estados Unidos.
Funcionarios sanitarios de Alabama y Connecticut confirmaron infecciones vinculadas con el consumo de mariscos crudos. También pueden presentarse casos aislados en otros estados por la ingesta de productos marinos contaminados o después de viajes a zonas costeras de riesgo.
A nivel nacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que cada año se producen aproximadamente 80,000 infecciones causadas por diferentes especies de Vibrio. Entre 150 y 200 de los casos anuales más graves estarían relacionados específicamente con Vibrio vulnificus.
¿Qué es la bacteria Vibrio vulnificus?
Vibrio vulnificus habita de forma natural en aguas saladas y salobres, principalmente en regiones cálidas como el Golfo de México y la costa atlántica estadounidense.
Popularmente es conocida como la bacteria “come carne” debido a que algunas infecciones pueden destruir rápidamente los tejidos alrededor de una herida. Sin embargo, la bacteria no consume literalmente la carne.
La infección puede producirse principalmente de dos maneras: mediante el contacto de una herida abierta con agua contaminada o por el consumo de mariscos crudos o poco cocidos, especialmente ostras.
Entre los síntomas se encuentran fiebre, diarrea, náuseas, presión arterial baja, dolor intenso y lesiones en la piel que pueden convertirse en ampollas.
En los casos más graves, la enfermedad puede avanzar hacia una infección generalizada de la sangre o causar daños severos en los tejidos. Estas complicaciones pueden requerir hospitalización, cirugía e incluso amputaciones.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, aproximadamente una de cada cinco personas que desarrolla una infección por Vibrio vulnificus puede morir. El riesgo de fallecimiento sería todavía mayor cuando la bacteria llega al torrente sanguíneo.
Personas con mayor riesgo
Las infecciones graves se presentan con mayor frecuencia en adultos mayores y personas que padecen enfermedades crónicas o tienen el sistema inmunitario debilitado.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran las enfermedades hepáticas o renales, la diabetes, la inmunosupresión y la presencia de heridas, cortes o úlceras en la piel.
Las autoridades advierten que la enfermedad puede avanzar rápidamente, por lo que recomiendan solicitar atención médica inmediata si aparecen fiebre, inflamación, ampollas o dolor después de entrar en contacto con agua costera o consumir mariscos.
Huracanes y aumento de infecciones
Florida ha registrado variaciones importantes en la cantidad de casos durante los últimos años, particularmente después de huracanes y otros fenómenos meteorológicos extremos.
En 2025 se contabilizaron 33 casos y cinco muertes. En 2024, año marcado por el impacto del huracán Helene, se notificaron 82 infecciones y 19 fallecimientos.
Durante 2022, tras el paso del huracán Ian, el estado registró 74 casos y 17 muertes.
Las inundaciones, los cambios en la salinidad y el aumento de la temperatura del agua pueden crear condiciones favorables para la proliferación de la bacteria y ampliar las posibilidades de exposición.
Recomendaciones para prevenir infecciones
Los organismos sanitarios aconsejan evitar que heridas abiertas, cortes recientes o irritaciones entren en contacto con agua salada, salobre o de inundaciones.
También recomiendan no consumir ostras ni otros mariscos crudos o poco cocidos, usar guantes durante su manipulación y lavarse las manos después de prepararlos.
Las personas con enfermedades crónicas, inmunosupresión o lesiones en la piel deben extremar las precauciones durante la temporada de calor, cuando aumenta la presencia de la bacteria en las aguas costeras.
El monitoreo permanecerá activo en Florida y otros estados costeros para detectar cambios en la incidencia y emitir nuevas alertas preventivas. Las autoridades aclararon que los casos registrados no constituyen actualmente un brote común.
Fuentes varias

