Trump revierte pausa en controles vehiculares de ICE tras críticas del movimiento MAGA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó revocar una suspensión temporal de la mayoría de los controles vehiculares realizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), luego de expresar su malestar por la medida y por las críticas surgidas desde sectores de su propia base política.
La pausa había sido implementada tras dos operativos migratorios en Houston, Texas, y Biddeford, Maine, que terminaron con la muerte de Lorenzo Salgado Araujo y Joan Sebastián Durán Guerrero. Según la información disponible, ninguno de ellos era el objetivo principal de las acciones federales.
Ante estos hechos, altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional evaluaron modificaciones operativas provisionales para reforzar la seguridad de los agentes y revisar los procedimientos utilizados durante las intervenciones. Entre esas medidas se encontraba la suspensión parcial de las detenciones vinculadas con vehículos, salvo en casos relacionados con órdenes judiciales penales y con el apoyo de otras agencias.
Sin embargo, la decisión generó cuestionamientos entre influyentes figuras del movimiento MAGA, quienes interpretaron la medida como un debilitamiento de la política migratoria impulsada por la administración Trump.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con la situación, Trump no había sido informado previamente sobre la suspensión. El mandatario reaccionó con enojo después de conocer la medida a través de la cobertura de los medios y ordenó dejarla sin efecto durante la mañana del miércoles.
En una publicación en Truth Social, Trump aseguró que su Gobierno no reduciría la intensidad de los operativos migratorios y responsabilizó a sectores demócratas de intentar frenar las acciones de control.
La revocación de la directriz representa un nuevo cambio operativo para los agentes de la división de Operaciones de Ejecución y Deportación, encargada de localizar, arrestar y deportar a personas que se encuentran de manera irregular en territorio estadounidense.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, respaldó públicamente la decisión presidencial y afirmó que el objetivo de la administración continúa siendo proteger a los agentes y retirar de las calles a personas consideradas peligrosas.
La controversia se produce mientras el Gobierno mantiene su presión sobre las autoridades migratorias para acelerar las deportaciones y alcanzar una meta de 2.000 detenciones diarias. Los controles vehiculares son considerados una herramienta importante para cumplir ese objetivo.
Paralelamente, el Departamento de Seguridad Nacional anunció que acelerará el despliegue de cámaras corporales para los agentes de ICE en todo el país, en respuesta a los pedidos de mayor transparencia e investigaciones independientes tras los recientes tiroteos.
Fuentes varias

