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Elecciones en Perú: Keiko Fujimori lidera conteo en medio de fallas logísticas y retrasos

El proceso electoral en Perú avanza con lentitud este lunes tras una jornada marcada por serios problemas logísticos que impidieron votar a más de 52,000 ciudadanos. En medio de este contexto, el conteo oficial otorga una ligera ventaja a la candidata Keiko Fujimori sobre sus principales contendores.

De acuerdo con los resultados preliminares difundidos por el organismo electoral, con cerca del 40% de las actas procesadas hasta la mañana del 13 de abril, Fujimori alcanzaba el 16.94% de los votos (1,605,944), seguida por Rafael López Aliaga con el 14.74% (1,401,170). En tercer lugar se ubicaba Jorge Nieto con el 12.92% (1,228,275).

Los comicios, en los que participaron 35 candidatos, convocaron a unos 27 millones de electores para elegir presidente, dos vicepresidentes y renovar el Congreso en un proceso que marca el regreso a la bicameralidad tras 30 años. Sin embargo, la jornada electoral se vio afectada por retrasos en la apertura de centros de votación debido a la falta de material electoral, lo que generó largas filas y malestar ciudadano.

Ante estas irregularidades, las autoridades ampliaron el horario de votación hasta las 18:00 horas. Aun así, un total de 52,251 personas no logró sufragar en Lima. El tribunal electoral dispuso que estos ciudadanos puedan votar al día siguiente en centros habilitados en distritos como San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac. Medidas similares se adoptaron para peruanos en el extranjero, con mesas adicionales en ciudades de Estados Unidos como Orlando y Paterson.

El presidente interino José María Balcázar calificó la situación como “inaudita” y responsabilizó a la Oficina Nacional de Procesos Electorales por la contratación de la empresa encargada del traslado del material. Asimismo, anunció la apertura de un proceso disciplinario para investigar lo ocurrido.

Las críticas también provinieron de diversos candidatos, incluida Fujimori, quienes cuestionaron la gestión del jefe del organismo electoral.

En un escenario de alta fragmentación política, ninguno de los aspirantes llegó a la elección con una intención de voto dominante. Las encuestas previas ya anticipaban un panorama incierto, con un alto porcentaje de votos nulos, en blanco e indecisos. Para ganar en primera vuelta, un candidato debe superar el 50% de los votos válidos; de lo contrario, se realizará una segunda vuelta el 7 de junio entre los dos más votados.

El proceso se desarrolla en medio de una profunda crisis política que ha visto pasar a ocho presidentes y tres Congresos en la última década. La inseguridad ciudadana se posiciona como la principal preocupación de los votantes, junto con el aumento del costo de vida y la corrupción.

Datos oficiales reflejan un incremento significativo en delitos como la extorsión y los homicidios en los últimos años, mientras que el impacto económico de la criminalidad equivale al 1.7% del Producto Bruto Interno, afectando el consumo y la inversión privada.

La jornada electoral, aunque mayormente pacífica, deja en evidencia los desafíos estructurales del sistema político peruano y la creciente demanda ciudadana por estabilidad y seguridad.

Fuentes varias