¿Café o agua al despertar? Qué recomiendan los expertos para controlar el azúcar en sangre
La elección entre tomar agua o café al comenzar el día ha generado debate por sus posibles efectos en la hidratación y en los niveles de glucosa en sangre. Especialistas y estudios científicos analizan si el orden de consumo influye realmente en el metabolismo y en el bienestar general.
Durante las horas de sueño, el cuerpo pierde entre 400 y 700 mililitros de agua por evaporación, lo que hace que la hidratación matutina sea clave para restablecer el equilibrio hídrico. La Academia de Nutrición y Dietética recomienda una ingesta diaria aproximada de nueve tazas de agua para mujeres y trece para hombres, considerando bebidas y alimentos. En ese contexto, beber uno o dos vasos de agua al despertar ayuda a cubrir parte de ese requerimiento.
Publicaciones citadas por Good Housekeeping señalan que iniciar el día con agua podría relacionarse con mejoras en el estado de ánimo y la memoria, aunque estos beneficios varían según cada persona.
¿El café deshidrata?
El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo y contiene antioxidantes como polifenoles y ácidos hidroxicinámicos, asociados con la protección celular y la reducción del riesgo de enfermedades neurodegenerativas.
Aunque se le atribuye un efecto diurético, estudios publicados en PLOS ONE y recomendaciones de la Mayo Clinic indican que la cafeína solo incrementa levemente la producción de orina. En consumidores habituales, ese efecto no provoca una deshidratación significativa, ya que el líquido aportado por la bebida compensa la pérdida. En personas sanas, una o dos tazas al día no alteran de forma relevante el equilibrio hídrico.
El impacto en el azúcar en sangre
El punto central del debate es la glucosa. La cafeína estimula el sistema nervioso central y puede elevar temporalmente los niveles de azúcar en sangre al favorecer la liberación de adrenalina.
Algunas investigaciones sugieren que una buena hidratación antes de ingerir café podría contribuir a una respuesta metabólica más estable y a una mejor sensibilidad a la insulina. Estudios difundidos en Frontiers in Nutrition subrayan la importancia del estado de hidratación en la regulación de la glucemia. Por esta razón, en personas con diabetes o que deben controlar su azúcar en sangre, los especialistas suelen recomendar beber agua unos minutos antes del café.
Digestión y rutina diaria
En personas con sensibilidad digestiva, beber agua y café de forma inmediata podría diluir de manera transitoria los jugos gástricos. En estos casos, se aconseja esperar alrededor de 15 minutos entre una bebida y otra. Sobre la temperatura, no existen pruebas concluyentes de que el agua tibia tenga ventajas metabólicas frente al agua a temperatura ambiente.
Conclusión
Los expertos coinciden en que, en personas sanas, no hay diferencias clínicas significativas entre beber agua antes o después del café. Lo más importante es mantener una hidratación adecuada y moderar el consumo de cafeína.
Para quienes deben vigilar su glucosa, comenzar el día con agua puede ser una medida sencilla para favorecer el equilibrio metabólico. Tanto el agua como el café pueden integrarse a la rutina diaria, siempre dentro de un estilo de vida saludable.
Fuentes varias

