Congreso de Perú destituye a José Jerí tras escándalos y creciente rechazo ciudadano
El Congreso de Perú aprobó este martes la destitución del presidente José Jerí en una sesión extraordinaria marcada por tensiones políticas y denuncias de presunta corrupción. Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Pleno decidió poner fin a un mandato que apenas alcanzó los 130 días.
La votación se produjo luego de que fracasara una cuestión previa que buscaba transformar el proceso de censura en una vacancia presidencial para dilatar la decisión hasta marzo. La mayoría parlamentaria rechazó esa estrategia y procedió con la moción de censura, acelerando así la salida del séptimo presidente que cae en Perú en solo una década.
Una caída anunciada
La crisis política se profundizó durante el último mes, cuando las encuestas mostraron un desplome sostenido de la popularidad del mandatario. Estudios recientes de Ipsos e Imasen revelaron que la desaprobación de Jerí aumentó hasta un 61% y 70,4% respectivamente, impulsada por una serie de revelaciones periodísticas.
Entre los principales cuestionamientos figuran reuniones no registradas con empresarios chinos, como Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong, así como contrataciones irregulares mediante el Fondo de Apoyo Gerencial (FAG) que beneficiaron a personas sin experiencia en el sector público.
La presión institucional creció cuando la Contraloría General de la República solicitó expedientes y comprobantes de pago de las contrataciones cuestionadas. Paralelamente, la Fiscalía Anticorrupción abrió una investigación preliminar contra “los que resulten responsables”, sin descartar una eventual inclusión del propio Jerí una vez deje el cargo.
El ‘Chifagate’ y la pérdida de credibilidad
El punto de quiebre fue el llamado Chifagate, que expuso imágenes del presidente ingresando de manera encapuchada y sin registro oficial a un restaurante de San Borja para reunirse con Zhihua Yang, empresario vinculado a millonarios contratos estatales. El mandatario ofreció varias versiones sobre el encuentro antes de reconocer el error y pedir disculpas públicas, pero el impacto político fue irreversible.
Según Ipsos, el 78% de los peruanos percibía indicios de corrupción en su comportamiento. A ello se sumaron reportajes sobre fiestas privadas con funcionarios y presuntos vínculos con una red de prostitución dentro del Congreso, así como visitas reiteradas de jóvenes a su despacho que posteriormente habrían obtenido contratos con el Estado.
¿Qué sigue para el país?
La destitución activa el mecanismo constitucional de sucesión presidencial. El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, informó que el nuevo titular del Parlamento será elegido en una sesión convocada para este miércoles a las 18:00 horas, y asumirá la jefatura del Estado de manera interina hasta la transmisión de mando prevista para el 28 de julio.
Con esta decisión, Perú vuelve a ingresar en una etapa de incertidumbre política, marcada por la fragilidad institucional y la desconfianza ciudadana hacia sus autoridades.
Fuentes varias

