Tormenta invernal amenaza con dejar sin electricidad a más de 200 millones de personas en Estados Unidos
Más de 200 millones de personas en Estados Unidos se encuentran bajo alertas meteorológicas ante la llegada de una poderosa tormenta invernal que amenaza con provocar cortes masivos de energía eléctrica en amplias zonas del sur y este del país. Las advertencias se extienden desde Texas hasta la costa atlántica, mientras compañías eléctricas y autoridades estatales activan planes de contingencia frente a la acumulación de hielo y el frío extremo.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), estados como Texas, Luisiana, Misisipi, Alabama, Tennessee y Georgia enfrentan condiciones de lluvia helada capaces de generar daños significativos en la infraestructura eléctrica. Este fenómeno ocurre cuando la lluvia se congela al entrar en contacto con superficies frías, formando capas de hielo que aumentan el peso sobre árboles y cables, lo que puede derivar en la caída de postes y líneas de transmisión.
Según reportes de AP News, en algunas zonas la acumulación de hielo podría superar los 12 milímetros, suficiente para provocar interrupciones prolongadas del suministro eléctrico. Georg Rute, director ejecutivo de la firma Gridraven, advirtió que el principal riesgo es el colapso de líneas por el peso del hielo, lo que podría dejar sin servicio a grandes áreas durante varios días.
Las compañías eléctricas han movilizado miles de trabajadores y recursos para atender emergencias. Duke Energy desplegó más de 18.000 empleados en las Carolinas y recomendó a la población abastecerse de suministros básicos. La Tennessee Valley Authority (TVA), que suministra electricidad a cerca de 10 millones de personas en siete estados, informó inversiones millonarias en la modernización de su infraestructura desde tormentas anteriores.
En Texas, la Electric Reliability Council of Texas (ERCOT) aseguró que el sistema se encuentra mejor preparado que en años previos. El gobernador Greg Abbott señaló que la red es actualmente “más robusta y resistente”, aunque reconoció que podrían registrarse interrupciones localizadas si el hielo derriba árboles y cables.
El antecedente más grave ocurrió durante la tormenta invernal Uri en 2021, cuando millones de personas quedaron sin luz ni calefacción por varios días. Según el Departamento de Servicios de Salud de Texas, esa emergencia causó al menos 246 muertes asociadas al frío y al colapso del sistema eléctrico.
Las autoridades advierten que los efectos de los cortes de energía pueden ser especialmente severos en el sur del país, donde la mayoría de los hogares depende de la electricidad para calefacción. La falta de suministro afecta también la conservación de alimentos, el funcionamiento de equipos médicos y el acceso a medicamentos que requieren refrigeración.
Ante la situación, el NWS recomienda a la población abastecerse de agua, alimentos no perecederos, baterías y linternas, además de evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informada a través de los canales oficiales. Las empresas eléctricas piden reportar de inmediato cables caídos y no acercarse a ellos bajo ninguna circunstancia.
La tormenta continuará desplazándose hacia el noreste en los próximos días, con nuevas acumulaciones de hielo y nieve. Las autoridades monitorean la evolución del fenómeno y advierten que la restauración del servicio eléctrico podría tardar varios días en las zonas más afectadas.
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