Salud

Por qué la “desintoxicación de dopamina” no funciona, según expertos

La llamada “desintoxicación de dopamina” se ha convertido en una tendencia viral en redes sociales como TikTok, donde numerosos creadores de contenido aseguran que limitar por un día el acceso a estímulos placenteros permite “reiniciar” el cerebro, recuperar la motivación y mejorar el bienestar emocional. Sin embargo, especialistas citados por The Independent advierten que esta práctica carece de respaldo científico y se basa en una interpretación errónea del funcionamiento del cerebro.

El concepto, también difundido bajo términos como “ayuno de dopamina”, propone evitar durante 24 horas actividades asociadas al placer inmediato, como el uso de redes sociales, videojuegos, consumo de dulces o compras en línea. Quienes promueven esta idea sostienen que la incomodidad que se experimenta durante ese periodo —ansiedad, irritabilidad o cansancio— sería una señal de que el cerebro está “reajustando” su sistema de recompensa.

No obstante, la explicación científica contradice esa premisa. Anastasia Hronis, psicóloga clínica y profesora de la Universidad Tecnológica de Sídney, explicó a The Independent que la dopamina es un neurotransmisor producido de forma natural y esencial para funciones básicas como la motivación, el placer, el movimiento, la excitación y el sueño. A diferencia de sustancias externas, no es algo de lo que el organismo pueda ni deba “desintoxicarse”.

“La dopamina es indispensable para la vida. Si nos desintoxicáramos completamente de ella, no podríamos funcionar”, señaló la especialista. Desde esta perspectiva, la idea de eliminarla o “reiniciarla” en un corto periodo de tiempo resulta científicamente inviable.

Además, los estudios disponibles indican que una abstinencia breve de estímulos placenteros no produce cambios profundos ni duraderos en la regulación dopaminérgica. La literatura científica sugiere que, una vez finalizado el periodo de restricción, los hábitos previos tienden a reaparecer si no existe una modificación sostenida de las rutinas y del estilo de vida.

Frente a la falta de evidencia que respalde las desintoxicaciones exprés, los expertos recomiendan estrategias más realistas y saludables. Entre ellas, se destaca la sustitución de recompensas inmediatas por actividades que requieren mayor esfuerzo y compromiso, como el ejercicio físico, los proyectos creativos o el aprendizaje de nuevas habilidades, que ayudan a reconstruir gradualmente la relación con el placer y la motivación.

Asimismo, la interacción social cara a cara y la música juegan un papel clave en el bienestar emocional. Estas experiencias no solo activan la dopamina, sino también otros neurotransmisores como la serotonina y la oxitocina, vinculados al equilibrio emocional y al vínculo social.

La popularidad de la “desintoxicación de dopamina” refleja una búsqueda extendida de soluciones frente a la sobreestimulación digital y la sensación de apatía. Sin embargo, los especialistas coinciden en que no existen atajos para “reiniciar” el cerebro, y que el bienestar sostenido se construye a través de hábitos consistentes y actividades significativas a largo plazo.

Fuentes varias