South Windsor ordena retirar cámaras de vigilancia Flock por preocupaciones sobre la privacidad
South Windsor, Connecticut. El Concejo Municipal de South Windsor aprobó una resolución que obliga a la Policía local a suspender inmediatamente el uso de las cámaras de vigilancia de Flock Safety y proceder con su retirada en un plazo máximo de 60 días, en medio de crecientes cuestionamientos sobre la privacidad y el uso de inteligencia artificial para monitorear vehículos.
El sistema fue instalado en abril de 2025 sin un anuncio público previo. Las cámaras utilizan tecnología de reconocimiento automático de matrículas (ALPR), que permite fotografiar vehículos, identificar placas y registrar información en una base de datos privada que puede ser consultada por las autoridades.
La decisión representa un revés para Flock Safety, empresa que ha desarrollado una extensa red de aproximadamente 120,000 cámaras distribuidas en 49 estados. Su tecnología ha generado un intenso debate nacional sobre los límites de la vigilancia gubernamental y la protección de las libertades individuales.
El jefe de Policía de South Windsor, Kristian R. Lindstrom, quien impulsó la instalación del sistema con el respaldo informal del anterior Concejo Municipal, expresó su desacuerdo con la medida. Lindstrom, con 29 años de servicio policial, defendió la utilidad de las cámaras para combatir la delincuencia y localizar sospechosos.
South Windsor, una comunidad de aproximadamente 26,000 habitantes cuya tasa de criminalidad es casi un 90% inferior al promedio nacional, se convirtió en al menos el sexto municipio de Connecticut que durante este año decidió suspender o cancelar el uso de esta tecnología. Anteriormente adoptaron medidas similares Windsor, Killingworth, Ledyard, Milford y Newtown.
La controversia gira alrededor del equilibrio entre seguridad pública y privacidad. Mientras las autoridades policiales consideran que el reconocimiento de matrículas puede facilitar investigaciones criminales, los críticos advierten sobre el riesgo de establecer sistemas de vigilancia masiva capaces de registrar los desplazamientos cotidianos de los ciudadanos.
Garrett Langley, director ejecutivo y cofundador de Flock Safety, ha defendido públicamente la tecnología, argumentando que puede resultar decisiva para resolver secuestros, localizar personas desaparecidas y combatir redes de trata de personas. Como ejemplo, mencionó el rescate de una niña de 11 años en Tennessee, cuya localización fue facilitada por una cámara que registró la matrícula del vehículo utilizado por su secuestrador.
En Connecticut, aproximadamente tres cuartas partes de las agencias policiales han reportado la instalación de 1,564 sistemas fijos de reconocimiento automático de matrículas. Flock Safety es el principal proveedor, con cerca del 40% de estos dispositivos.
La decisión de South Windsor refleja una tendencia creciente entre las comunidades que buscan establecer mayores controles sobre el uso de inteligencia artificial en tareas policiales. El debate continúa abierto sobre hasta qué punto los ciudadanos están dispuestos a sacrificar parte de su privacidad a cambio de una mayor seguridad.
Mark Pazniokas (CT Mirror)
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