Combinar ejercicio aeróbico y fuerza podría ser una de las mejores fórmulas para proteger el corazón
Realizar ejercicio aeróbico y complementarlo con entrenamiento de fuerza podría ofrecer mayores beneficios para la salud cardiovascular y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, según una investigación de la Universidad de Queensland, en Australia.
El estudio analizó durante nueve años a más de 8.000 adultos de entre 40 y 64 años residentes en Brisbane y encontró que quienes cumplían de manera constante con las recomendaciones tanto de actividad aeróbica como de fortalecimiento muscular presentaban mejores resultados de salud que quienes no realizaban ninguno de estos tipos de ejercicio.
Los investigadores observaron que las personas que combinaban ambas modalidades registraron una reducción del 24% en el riesgo de desarrollar hipertensión y del 50% en el de diabetes tipo 2. También presentaron un 23% menos de riesgo de cáncer y señales de una posible reducción de enfermedades cardíacas.
El ejercicio aeróbico incluye actividades como caminar a paso rápido, correr, nadar o montar bicicleta, mientras que el fortalecimiento muscular puede realizarse levantando pesas, utilizando bandas de resistencia o mediante ejercicios con el propio peso corporal, como sentadillas, flexiones y estocadas.
No se trata solamente de hacer cardio
Durante años, gran parte de los mensajes relacionados con la prevención cardiovascular se han concentrado principalmente en actividades aeróbicas. Sin embargo, los investigadores consideran que los ejercicios destinados a fortalecer los músculos deberían ocupar un lugar igualmente importante dentro de las rutinas semanales.
El epidemiólogo Gregore Mielke, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Queensland, señaló que el fortalecimiento muscular parece aportar beneficios adicionales a los obtenidos únicamente mediante ejercicio aeróbico.
Los resultados también mostraron que aproximadamente la mitad de los participantes cumplían con los niveles recomendados de ejercicio aeróbico, pero solamente un 24% realizaba además suficiente actividad de fortalecimiento muscular. Cerca del 30% no alcanzaba ninguna de las dos recomendaciones.
Las recomendaciones australianas utilizadas como referencia en la investigación aconsejan realizar actividad física de intensidad moderada a vigorosa durante al menos 30 minutos la mayoría de los días, además de ejercicios de fortalecimiento muscular dos o más veces por semana.
Los especialistas advierten, sin embargo, que no existe un único ejercicio que pueda considerarse universalmente “el mejor” para el corazón. Los nuevos datos apuntan más bien a que combinar actividades que mejoren la capacidad cardiovascular con ejercicios de fuerza puede ofrecer una protección más completa frente a distintos problemas de salud.
Además, la intensidad y el tipo de entrenamiento deben adaptarse a la edad y condición física de cada persona. Quienes padecen enfermedades cardiovasculares, hipertensión no controlada u otras afecciones deberían consultar con un profesional de salud antes de iniciar programas de ejercicio especialmente exigentes.
El estudio refuerza así una idea cada vez más presente en la medicina preventiva: para mantenerse saludable no basta únicamente con caminar, correr o montar bicicleta. Incorporar regularmente ejercicios que fortalezcan los músculos podría convertirse en una pieza fundamental para cuidar el corazón y reducir el riesgo de enfermedades a medida que avanza la edad.
Fuentes varias

