La ONU advierte que la inteligencia artificial puede agravar la desinformación y debilitar la democracia
La Organización de las Naciones Unidas encendió una nueva alerta sobre el avance acelerado de la inteligencia artificial y sus posibles efectos sobre la democracia, los derechos humanos y la confianza pública. Según reportes recientes sobre el primer informe del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial, esta tecnología avanza más rápido que la capacidad de los gobiernos para regularla y supervisar sus riesgos.
Uno de los principales puntos de preocupación es la desinformación. La ONU advierte que las herramientas de inteligencia artificial pueden ser utilizadas para crear contenidos falsos cada vez más convincentes, capaces de distorsionar la realidad compartida, manipular conversaciones públicas y afectar procesos democráticos.
El informe señala que la desinformación generada o amplificada por IA no solo circula con rapidez, sino que también puede resultar rentable y persuasiva. Esto aumenta el riesgo de que actores políticos, grupos organizados o intereses económicos utilicen estas herramientas para influir en la opinión pública, erosionar la confianza en instituciones y profundizar la polarización social.
Durante el primer Diálogo Global sobre gobernanza de la IA, realizado en Ginebra, especialistas destacaron la urgencia de establecer normas comunes y mecanismos de control internacional. La preocupación central es que los sistemas de IA ya están mostrando capacidades que superan la supervisión humana tradicional y la velocidad con la que los Estados suelen aprobar regulaciones.
La ONU también alertó sobre la concentración del poder tecnológico en pocas manos. De acuerdo con los reportes, una gran parte de la capacidad mundial de cómputo y del mercado global de inteligencia artificial se encuentra dominada por un número reducido de países y empresas, lo que podría ampliar la desigualdad entre regiones y limitar la participación de sociedades menos desarrolladas en las decisiones sobre el futuro de esta tecnología.
Además de la desinformación, el organismo internacional señala riesgos vinculados con el empleo, el clima, la privacidad, la seguridad digital y los derechos humanos. Sin embargo, también reconoce que la inteligencia artificial puede aportar beneficios importantes en salud, educación, ciencia, accesibilidad y seguridad alimentaria, siempre que su desarrollo sea acompañado por reglas claras, transparencia y responsabilidad.
El llamado de Naciones Unidas es a una acción coordinada e inmediata. Para el organismo, el debate ya no gira únicamente en torno a lo que la inteligencia artificial puede hacer, sino sobre quién decide cómo se usa, bajo qué límites y con qué consecuencias para la sociedad.
En medio de su expansión global, la inteligencia artificial se consolida como una de las herramientas más poderosas de la era digital. Pero, según la advertencia de la ONU, sin una gobernanza firme y democrática, también podría convertirse en un factor de deterioro institucional, manipulación informativa y pérdida de confianza ciudadana.
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