Estados Unidos restablece el bloqueo naval contra Irán y aumenta la tensión en el estrecho de Ormuz
Estados Unidos restableció el bloqueo naval sobre los puertos iraníes en respuesta a los recientes ataques atribuidos a Teherán contra embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
El Comando Central de Estados Unidos informó que la operación busca impedir el movimiento de barcos hacia y desde los puertos de Irán, así como reducir la capacidad de las fuerzas iraníes para atacar buques mercantes. Washington también realizó una nueva serie de bombardeos contra objetivos militares e infraestructura vinculada con las operaciones marítimas iraníes.
La medida se produce tras el deterioro de una tregua provisional entre ambos países. El bloqueo había sido aplicado inicialmente en abril y posteriormente suspendido en junio como parte de un acuerdo temporal, pero los nuevos enfrentamientos terminaron debilitando el proceso diplomático.
Para hacer cumplir la operación, Estados Unidos mantiene al menos 19 buques de guerra en la región, entre ellos dos portaaviones y un barco de asalto anfibio con más de mil infantes de Marina. Las fuerzas estadounidenses sostienen que Irán atacó varias embarcaciones comerciales durante la última semana, provocando víctimas y reduciendo considerablemente el tránsito marítimo.
Irán respondió con ataques mediante misiles y drones contra instalaciones y objetivos ubicados en países del Golfo que albergan fuerzas estadounidenses, entre ellos Baréin, Kuwait y Jordania. También se reportaron ataques contra buques petroleros que habían transitado por el estrecho.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había anunciado inicialmente que cobraría una tarifa equivalente al 20 % del valor de las mercancías transportadas por los barcos que solicitaran protección para cruzar la zona. Sin embargo, posteriormente retiró la propuesta y afirmó que varios países de Oriente Medio realizarían acuerdos comerciales y de inversión con Estados Unidos.
La escalada militar despertó nuevas preocupaciones sobre el abastecimiento internacional de petróleo. Aproximadamente una quinta parte de los cargamentos mundiales de petróleo y gas transita normalmente por el estrecho de Ormuz, por lo que cualquier interrupción prolongada podría provocar aumentos en los precios de los combustibles y afectar la economía global.
Mientras las negociaciones permanecen paralizadas, Washington y Teherán intercambian advertencias y acciones militares que elevan el riesgo de una confrontación regional de mayores proporciones.
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