El desempleo en Connecticut sube al 5,2 % pese a un récord histórico de puestos de trabajo
La tasa de desempleo de Connecticut aumentó al 5,2 % al cierre del primer semestre de 2026, un punto porcentual por encima del promedio nacional, de acuerdo con el informe de mitad de año publicado por el Departamento de Trabajo estatal.
Junio marcó el sexto mes consecutivo de aumento en el desempleo, una tendencia que genera inquietud entre empresarios y especialistas, aunque el estado alcanzó al mismo tiempo una cifra récord de empleos no agrícolas.
Connecticut cerró el periodo con 1.726.500 puestos de trabajo, el nivel más alto registrado hasta ahora. Solo en junio se sumaron 1.500 empleos, equivalentes a un crecimiento mensual del 0,1 %.
El sector privado incorporó 1.600 puestos durante ese mes y llegó a un total de 1.490.900 empleos. En comparación con junio de 2025, el aumento fue de 11.200 puestos, equivalente a un 0,8 %.
Patrick Flaherty, director de investigación del Departamento de Trabajo de Connecticut, destacó que durante la primera mitad de 2026 el estado creó más empleos que en todo 2025 y avanzó a un ritmo ligeramente superior al promedio nacional.
Más empleos, pero también más desempleados
La aparente contradicción entre un número récord de empleos y una tasa de desempleo en aumento se explica por la forma en que se calculan ambos indicadores.
La tasa de desempleo mide el número de personas sin trabajo que buscan activamente una ocupación en relación con el total de la fuerza laboral. En los últimos meses, Connecticut registró un incremento en la cantidad de desempleados y, al mismo tiempo, una reducción en el número de personas que trabajan o buscan trabajo.
Ambos movimientos elevan la tasa de desempleo.
Por otro lado, el registro de empleos no agrícolas surge de una encuesta diferente y puede incluir más de un puesto ocupado por una misma persona. Esto significa que el aumento del empleo total no implica necesariamente que más residentes estén consiguiendo trabajo.
La comisionada de Trabajo, Danté Bartolomeo, señaló que los empleadores de Connecticut continúan creando puestos y que la economía mantiene un crecimiento lento, pero sostenido.
Manufactura y construcción impulsan el crecimiento
Cinco de los diez principales sectores económicos del estado registraron aumentos de empleo durante junio.
Comercio, transporte y servicios públicos; construcción y minería; manufactura; información; y educación y servicios de salud sumaron entre 300 y 1.200 puestos cada uno.
El crecimiento de la construcción y la manufactura fue considerado especialmente positivo debido a las dificultades que ambas industrias enfrentaron en años recientes.
El empleo en la construcción alcanzó su nivel más alto en 18 años, una mejora significativa frente a la pérdida de 900 puestos registrada tres años atrás.
Representantes del sector atribuyeron parte de la recuperación al aumento de los programas de capacitación, al trabajo de organizaciones especializadas y a la llegada de fondos federales destinados a infraestructura.
Pese al avance, dirigentes empresariales consideran que la industria todavía opera por debajo de su capacidad. Advierten que existe una escasez de proyectos medianos y constantes, necesarios para sostener el crecimiento a largo plazo.
Jóvenes tardan más en conseguir trabajo
El Departamento de Trabajo estima que actualmente existen más de 80.000 vacantes en Connecticut. Sin embargo, los nuevos trabajadores, incluidos los recién graduados, están tardando más tiempo en incorporarse al mercado laboral.
La menor rotación en las empresas y la reducción de nuevas contrataciones dificultan el ingreso de quienes buscan su primer empleo. Esta situación podría estar contribuyendo al aumento de la tasa de desempleo, incluso en un escenario de crecimiento general de los puestos de trabajo.
Flaherty calificó el incremento del desempleo como un “rompecabezas”, debido a que ocurre mientras aumenta la cantidad total de empleos y permanecen abiertas decenas de miles de vacantes.
Más de 46.000 personas abandonaron la fuerza laboral
Otro dato que preocupa a los empresarios es la reducción de la fuerza laboral. En los últimos 12 meses, más de 46.000 personas dejaron de trabajar o de buscar activamente un empleo en Connecticut.
Chris DiPentima, presidente de la Asociación de Empresas e Industrias de Connecticut, advirtió que esta caída podría generar dificultades para las compañías que necesitan cubrir puestos y ampliar sus operaciones.
La salida de trabajadores ocurre además en un contexto de jubilación de empleados de mayor edad y de una incorporación insuficiente de jóvenes para reemplazarlos.
Los cambios en la política migratoria federal también podrían afectar el crecimiento de la población y reducir una fuente importante de mano de obra para el estado.
Preocupa la calidad de los empleos
Además de la cantidad de puestos disponibles, especialistas señalan que Connecticut debe prestar atención a la calidad de los empleos y a los salarios.
El economista Fred Carstensen, de la Universidad de Connecticut, advirtió que el alto costo de vida dificulta que numerosos trabajadores puedan cubrir sus gastos, especialmente cuando los nuevos empleos ofrecen remuneraciones insuficientes.
El problema de la asequibilidad podría convertirse en un obstáculo adicional para atraer y retener trabajadores, en particular jóvenes y familias que evalúan trasladarse a otros estados con menores costos.
A pesar de las señales de alerta, las autoridades laborales sostienen que Connecticut mantiene una trayectoria positiva. El crecimiento constante del empleo, aunque moderado, es presentado como una fortaleza dentro de un escenario económico marcado por la desaceleración y la incertidumbre.
Fuentes varias

