Tribunal de Kenia mantiene bloqueado centro de cuarentena para ébola respaldado por EE. UU. tras protestas con dos muertos
La tensión crece en Kenia luego de que un tribunal extendiera por tres semanas la suspensión de un controvertido centro de cuarentena para el ébola que Estados Unidos busca instalar en Nanyuki, en el centro del país. La medida judicial llega después de protestas ciudadanas contra el proyecto, que dejaron al menos dos personas muertas y aumentaron el rechazo de la población local.
El centro, previsto para funcionar en la base aérea de Laikipia, tendría capacidad para 50 camas y estaría destinado principalmente a ciudadanos estadounidenses expuestos al virus del ébola, pero que aún no presenten síntomas. Según reportes, la instalación forma parte de un plan de Washington para manejar posibles casos vinculados al brote que afecta zonas de la República Democrática del Congo y Uganda.
La oposición al proyecto estalló con fuerza en Nanyuki, donde cientos de residentes salieron a las calles para exigir que el centro no sea abierto. Los manifestantes argumentan que la comunidad no fue consultada de manera adecuada y temen que la instalación represente un riesgo sanitario para la población. Durante las protestas se registraron disturbios, barricadas y una fuerte presencia de seguridad en las inmediaciones de la base militar.
El presidente keniano, William Ruto, defendió el proyecto y afirmó que se enmarca en una cooperación sanitaria de largo plazo entre Kenia y Estados Unidos. De acuerdo con su postura, la infraestructura también beneficiaría al sistema de salud keniano al fortalecer la capacidad de respuesta frente a emergencias epidemiológicas. Sin embargo, organizaciones civiles y sectores médicos han cuestionado el acuerdo por considerar que el país podría asumir riesgos desproporcionados frente a una emergencia internacional.
La corte ordenó además al gobierno keniano revelar los acuerdos, protocolos y documentos relacionados con el plan junto a Estados Unidos. La próxima audiencia está prevista para el 23 de junio, fecha en la que se espera una revisión más profunda del caso y de las garantías sanitarias ofrecidas por las autoridades.
Mientras tanto, el caso se ha convertido en un foco de debate nacional sobre soberanía, salud pública y cooperación internacional. Para los opositores, Kenia no debe convertirse en destino de cuarentena para ciudadanos extranjeros expuestos a un virus de alta letalidad. Para el gobierno, en cambio, el proyecto representa una oportunidad para reforzar la preparación médica del país ante posibles brotes.
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