Connecticut

Demócratas del Senado proponen plan de $200 millones para ampliar cobertura médica en Connecticut

En medio del debate sobre el acceso y la asequibilidad del sistema de salud, los demócratas del Senado estatal presentaron una nueva versión de la llamada “Connecticut option”, un ambicioso proyecto de ley valorado en 200 millones de dólares que busca ampliar la cobertura médica y mitigar el impacto de los recortes federales.

La propuesta, impulsada como parte del proyecto legislativo S.B. 3, fue aprobada el jueves por el Comité de Servicios Humanos y surge como una alternativa al plan promovido por el gobernador Ned Lamont. Aunque ambos comparten objetivos similares, la iniciativa legislativa va más allá en el alcance de los subsidios y en las soluciones planteadas a largo plazo.

El líder de la mayoría del Senado, Bob Duff, defendió la medida como una respuesta directa a los recortes en Medicaid y al vencimiento de las ayudas financieras de la Ley de Cuidado de Salud Asequible. Según explicó, el plan busca “expandir el acceso a la atención médica” en contraste con las políticas federales actuales.

Entre sus principales disposiciones, el proyecto contempla reemplazar completamente los subsidios de la ACA para residentes con ingresos de hasta el 600% del nivel federal de pobreza hasta diciembre de 2027. Además, propone que agencias estatales estudien soluciones estructurales, como la posibilidad de implementar un programa de compra de Medicaid.

El senador Matt Lesser, co-presidente del Comité de Servicios Humanos, indicó que la iniciativa apunta tanto a resolver problemas inmediatos como a abrir el debate sobre una reforma integral del sistema de salud en el estado.

El financiamiento del plan provendría del Fondo de Respuesta a Recortes Federales, que dispone de 500 millones de dólares y fue creado para proteger programas sociales ante posibles reducciones presupuestarias desde Washington.

A diferencia de esta propuesta legislativa, el plan del gobernador Lamont contempla un modelo administrado por aseguradoras privadas, alejándose de una opción pública tradicional. No obstante, se espera que ambas iniciativas se negocien en las próximas semanas para alcanzar una propuesta unificada.

La representante Jillian Gilchrest subrayó la urgencia de avanzar en una solución conjunta, destacando que el estado enfrenta una creciente presión para mejorar la accesibilidad del sistema de salud.

El proyecto también incluye la creación de un “plan básico de salud” para personas de bajos ingresos que no califican para Medicaid, así como medidas para reducir costos hospitalarios y limitar prácticas agresivas de cobro.

Sin embargo, la iniciativa ha recibido críticas por parte de legisladores republicanos, como el senador Jason Perillo, quien argumentó que el problema central radica en las bajas tasas de reembolso de Medicaid, lo que obliga a los proveedores a trasladar costos a pacientes con seguros privados.

Durante años, tanto médicos como legisladores han advertido que las tarifas actuales de Medicaid dificultan la sostenibilidad de los servicios, reduciendo el acceso a la atención para los sectores más vulnerables. A pesar de ello, el gobernador ha mostrado cautela frente a aumentos significativos en estos pagos.

El debate continuará en la legislatura estatal mientras se busca equilibrar costos, cobertura y sostenibilidad en uno de los temas más sensibles para los residentes de Connecticut.

Katy Golvala (CT Mirror)

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