Alimentos que ayudan a reducir los triglicéridos y proteger la salud del corazón
Mantener niveles adecuados de triglicéridos en la sangre es fundamental para prevenir enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud. Especialistas en nutrición destacan que la alimentación juega un papel clave para controlar estas grasas y proteger el corazón.
Los triglicéridos son un tipo de grasa que circula en la sangre y que el organismo utiliza como fuente de energía. Según información publicada por Medical News Today, la mayor parte de la grasa corporal se almacena en esta forma. No obstante, cuando sus niveles aumentan en exceso, pueden convertirse en un factor de riesgo para diversas enfermedades.
El cuerpo también produce triglicéridos cuando se consumen más calorías de las necesarias, especialmente provenientes de carbohidratos. Un análisis de sangre permite medir sus niveles y determinar si se encuentran dentro de parámetros saludables.
De acuerdo con el National Heart, Lung, and Blood Institute, los niveles normales en ayunas suelen ser inferiores a 75 miligramos por decilitro en niños menores de 10 años y menores de 90 mg/dl en adolescentes y adultos. Cuando los niveles alcanzan o superan los 150 mg/dl de manera constante, los médicos pueden diagnosticar hipertrigliceridemia.
Las concentraciones elevadas de triglicéridos se asocian con problemas de salud como resistencia a la insulina, obesidad, pancreatitis, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. En algunos casos, también existe una predisposición genética conocida como hipertrigliceridemia familiar.
Para ayudar a reducirlos, la American Heart Association recomienda priorizar alimentos ricos en nutrientes y grasas saludables. Entre ellos destacan los pescados grasos como salmón, sardinas y caballa; verduras, especialmente las de hojas verdes; frutas como cítricos y bayas; productos lácteos bajos en grasa; y granos integrales como quinoa, cebada y arroz integral.
Asimismo, el consumo de legumbres, nueces y semillas puede aportar fibra y grasas insaturadas que favorecen el equilibrio de los lípidos en el organismo. Los expertos también aconsejan limitar el alcohol, reducir los azúcares añadidos y moderar el consumo de grasas saturadas presentes en alimentos procesados.
Otra estrategia nutricional recomendada es disminuir los carbohidratos refinados y sustituirlos por alimentos integrales ricos en fibra. El aumento de la fibra dietética ayuda a reducir la absorción de grasas y azúcares en el intestino, lo que puede contribuir a disminuir los triglicéridos en sangre y mejorar la salud cardiovascular.
Fuentes varias

