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Revelan nuevos detalles del complot terrorista que frustró los conciertos de Taylor Swift en Viena

Viena.— Las autoridades de Austria presentaron cargos formales por terrorismo contra uno de los principales sospechosos del complot que obligó a cancelar los conciertos de Taylor Swift en Viena, considerados en su momento una “amenaza creíble” para la seguridad pública. El proceso judicial se inició más de un año después de la suspensión de tres fechas de The Eras Tour previstas para agosto de 2024.

De acuerdo con información difundida por la agencia Associated Press, fiscales austríacos imputaron a un hombre de 21 años, identificado por la prensa local como Beran A., por delitos de pertenencia a una organización terrorista, fabricación de explosivos y tentativa de adquisición ilegal de armas. El acusado permanece bajo custodia y, de ser hallado culpable, podría enfrentar una condena de hasta 20 años de prisión.

Según la acusación, el sospechoso había declarado lealtad al Estado Islámico y difundía material de propaganda extremista a través de servicios de mensajería. Las autoridades sostienen que obtuvo instrucciones en internet para fabricar una bomba de metralla basada en el explosivo triacetona triperóxido (TATP), un compuesto utilizado en atentados atribuidos a ese grupo, y que llegó a producir una pequeña cantidad del material. Además, intentó en varias ocasiones comprar armas de manera ilegal fuera del país para introducirlas en Austria.

El juicio se tramitará en Wiener Neustadt, una localidad cercana a Viena. Los investigadores también indicaron que el acusado habría participado en la planificación de otros ataques en el extranjero, incluidos Dubái e Estambul, que finalmente no se concretaron.

Cómo se descubrió el plan

El complot fue detectado en agosto de 2024, días antes de que Swift se presentara en el Ernst Happel Stadium. Con base en advertencias de inteligencia consideradas creíbles, la empresa promotora Barracuda Music anunció la cancelación de los conciertos programados entre el 8 y el 10 de agosto “por la seguridad de todos”.

Ese mismo día, la policía arrestó a dos sospechosos. Las autoridades detallaron que uno de ellos, de 19 años, tenía presuntos vínculos con ISIS y planes específicos para ejecutar un ataque durante los conciertos, utilizando cuchillos o explosivos caseros. Tras los allanamientos, se confirmó que el objetivo era causar el mayor número posible de víctimas en el área exterior del estadio.

El entonces jefe de la Dirección de Seguridad del Estado e Inteligencia, Omar Haijawi-Pirchner, describió la gravedad del plan al señalar que el atacante pretendía “matar a la mayor cantidad de personas posible” mediante armas blancas o dispositivos explosivos improvisados.

Con el avance de la investigación se produjeron más detenciones. Un segundo sospechoso, de 17 años, trabajaba para una empresa de servicios del recinto y fue arrestado cerca del estadio, mientras que un tercer implicado, de 18 años, fue detenido por sus vínculos con el principal acusado. En total, al menos tres personas fueron arrestadas. En 2025, un menor sirio fue condenado por colaborar con el complot.

Medios como Us Weekly informaron que la cancelación de los conciertos se basó en información de inteligencia compartida por Estados Unidos con Austria. El subdirector de la CIA, David S. Cohen, subrayó en su momento que la cooperación entre agencias permitió frustrar el ataque y realizar las detenciones.

La reacción de Taylor Swift

Tras la cancelación de los conciertos, Swift expresó públicamente su conmoción y agradecimiento a las autoridades. En un mensaje difundido en sus redes sociales, señaló: “La razón de las cancelaciones me llenó de un nuevo sentido de miedo y de una enorme culpa, porque tantos habían planeado venir a esos shows. Sin embargo, estuve muy agradecida con las autoridades porque lloramos que perdimos conciertos, en lugar de perder vidas”.

La artista también respondió a las críticas por haber tardado en pronunciarse: “No voy a hablar públicamente de algo si creo que hacerlo podría provocar a quienes quieren dañar a los fans que vienen a mis shows. En casos como este, el ‘silencio’ es mostrar contención”, explicó.

Fuentes varias