Salud

Por qué los infartos son más graves por la mañana: el rol del reloj interno del sistema inmune

Una investigación liderada por científicos de la Escuela de Medicina de Yale aporta nueva evidencia sobre por qué los infartos que ocurren en horas de la mañana suelen provocar lesiones cardíacas más severas. El estudio revela que la actividad de los neutrófilos, las células más abundantes del sistema inmunológico, varía según el momento del día y está regulada por un reloj biológico interno que influye directamente en la magnitud del daño tisular.

El trabajo, realizado en New Haven, Estados Unidos, y publicado en la revista Journal of Experimental Medicine, analizó el comportamiento de estos glóbulos blancos, considerados los “primeros respondedores” ante un infarto o una lesión inflamatoria. Si bien su función principal es combatir infecciones y responder al daño, su actividad excesiva puede generar efectos colaterales sobre tejidos sanos.

Los investigadores demostraron que las respuestas inmunes siguen un patrón circadiano. Durante el día, los neutrófilos presentan una mayor actividad inflamatoria, mientras que por la noche esta disminuye. Esta oscilación explica, en parte, por qué los eventos cardíacos matutinos tienden a ser más graves que aquellos que se producen en horas nocturnas.

El equipo identificó dos factores clave que regulan este proceso. Por un lado, el factor de transcripción Bmal1, que activa a los neutrófilos durante el día; por otro, el receptor CXCR4, que los inhibe durante la noche. Según Andrés Hidalgo, profesor de inmunología y autor principal del estudio, comprender este “reloj” interno abre la puerta a estrategias más precisas para controlar la inflamación y reducir el daño colateral en órganos vitales.

El análisis de registros médicos de 2.043 pacientes que sufrieron infartos reforzó estos hallazgos. Aquellos que padecieron el evento por la mañana, cuando los neutrófilos están más activos, presentaron lesiones cardíacas más extensas. En contraste, los infartos nocturnos se asociaron con daños menores en el tejido.

Para profundizar en el mecanismo, los científicos realizaron experimentos en modelos animales. En ratones modificados genéticamente para carecer de Bmal1, la actividad de los neutrófilos durante el día fue menor y el daño cardíaco se redujo de forma significativa. Resultados similares se obtuvieron al aumentar la función del receptor CXCR4, lo que reforzó el efecto protector.

Mediante tecnología de imagenología en cuatro dimensiones, los investigadores observaron que durante el día los neutrófilos permanecen adheridos a las paredes de los vasos sanguíneos inflamados, intensificando el daño. En cambio, por la noche estas células se desplazan con mayor fluidez y no se concentran en la zona lesionada.

El estudio también evaluó el uso experimental del compuesto ATI2341, un activador de CXCR4, que logró inducir en los neutrófilos un comportamiento similar al nocturno, menos agresivo, sin comprometer su capacidad para combatir patógenos. Este hallazgo sugiere la posibilidad de desarrollar fármacos preventivos destinados a proteger el tejido sano en personas con alto riesgo de infarto u otras enfermedades inflamatorias.

Aunque los resultados son prometedores, Hidalgo advirtió que cualquier intervención sobre la actividad de los neutrófilos debe evaluarse con cautela, ya que una supresión excesiva podría afectar la respuesta inmune. Aun así, la investigación refuerza la importancia del reloj biológico en la salud cardiovascular y abre nuevas perspectivas para prevenir las consecuencias más graves de la inflamación.

Fuentes varias