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Miles de residentes de Connecticut podrían perder beneficios de SNAP por nuevos requisitos federales

Aproximadamente 36.000 residentes de Connecticut enfrentan el riesgo de perder el acceso a los beneficios de cupones de alimentos como consecuencia de nuevos requisitos de elegibilidad incluidos en un reciente proyecto de ley federal. Los cambios, contemplados en la Ley H.R. 1 —conocida como “One Big Beautiful Bill”— introducen condiciones laborales más estrictas y otras modificaciones que impactarán de manera directa en la asistencia alimentaria.

Según estimaciones, las personas afectadas representan cerca del 10 % de los beneficiarios del Programa Federal de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) en el estado. Entre los grupos más vulnerables se encuentran inmigrantes, jóvenes adultos, veteranos y personas en situación de calle, quienes podrían perder la cobertura entre el 1 de diciembre y el 31 de marzo próximos.

Organizaciones de asistencia legal y defensores de políticas sociales advierten que la reducción en el acceso a SNAP tendrá consecuencias inmediatas en la seguridad alimentaria de miles de hogares. “Vamos a tener mucha gente sin acceso a los alimentos que necesitan para mantenerse saludables”, afirmó Sara Parker McKernan, defensora de políticas de New Haven Legal Assistance.

McKernan subrayó que la pérdida de estos beneficios obligará a muchas familias y personas a modificar drásticamente sus hábitos de consumo. “La gente va a comer con la mayor frugalidad posible, lo que significa que podrán comprar muchos alimentos muy baratos porque ya no cuentan con la ventaja del SNAP”, explicó.

El debate en torno a la Ley H.R. 1 ha generado preocupación entre organizaciones comunitarias y defensores de derechos sociales en Connecticut, quienes alertan que los nuevos requisitos podrían excluir a personas que ya enfrentan barreras significativas para cumplir con las exigencias laborales. Mientras tanto, se espera que el impacto de los recortes se haga sentir con mayor fuerza durante los meses de invierno, un período crítico para la seguridad alimentaria de las poblaciones más vulnerables.

Jenna Carlesso (CT Mirror)