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Fallece Dick Cheney, exvicepresidente de Estados Unidos y figura clave en la guerra de Irak

El exvicepresidente Dick Cheney, una de las figuras más influyentes y controvertidas de la política estadounidense moderna, falleció a los 84 años debido a complicaciones por neumonía y problemas cardíacos, según confirmó su familia en un comunicado.

Durante más de cuatro décadas, Cheney desempeñó un papel central en la política nacional, sirviendo como jefe de gabinete de la Casa Blanca, congresista por Wyoming, secretario de Defensa bajo el mandato de George H.W. Bush, y vicepresidente durante el gobierno de George W. Bush. Su carrera política estuvo marcada por su férreo conservadurismo y su influencia decisiva en las decisiones de seguridad nacional y política exterior, especialmente durante la guerra de Irak.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Cheney emergió como una figura clave en la respuesta de la administración Bush. Defendió políticas de vigilancia masiva, detención e interrogatorios extremos, lo que lo convirtió en un símbolo del poder ejecutivo fortalecido y del enfoque más duro de la llamada “guerra contra el terrorismo”.

A pesar de sus problemas de salud —sobrevivió a cinco ataques cardíacos y recibió un trasplante de corazón— Cheney se mantuvo activo en la política hasta el final de su vida. En los últimos años, fue un duro crítico de Donald Trump, especialmente después de que su hija Liz Cheney se opusiera abiertamente a los intentos del expresidente por revertir su derrota electoral en 2020. “Jamás ha habido un individuo que representara una mayor amenaza para nuestra república que Donald Trump”, declaró Cheney en un anuncio de apoyo a su hija.

En una muestra de su ruptura con el sector trumpista del Partido Republicano, el exvicepresidente llegó incluso a expresar su apoyo a Kamala Harris en las últimas elecciones presidenciales.

Cheney, conocido por su carácter reservado y su inclinación al manejo del poder tras bambalinas, transformó el papel de la vicepresidencia, otorgándole una influencia inédita en la historia reciente. Para sus admiradores, fue un estadista firme y leal; para sus críticos, el arquitecto de decisiones controvertidas que marcaron una de las etapas más polarizadoras del país.

Le sobreviven su esposa Lynne, y sus hijas Liz y Mary Cheney.

Fuentes varias