Marta, la Reina del Fútbol que Sigue Haciendo Historia a los 39 Años
Con seis premios a la mejor jugadora del mundo, una trayectoria internacional brillante y un legado que trasciende el deporte, Marta Vieira da Silva sigue siendo una figura central del fútbol femenino. A sus 39 años, lidera a Brasil en la Copa América Femenina en Ecuador, combinando experiencia, talento y compromiso con la nueva generación de jugadoras.
En el debut del Grupo B, la selección brasileña venció 2-0 a Venezuela con Marta como titular y capitana. Este liderazgo no es nuevo: su carrera, forjada desde la infancia en condiciones adversas, la ha convertido en una inspiración para millones. Creció en Dois Riachos, en el seno de una familia humilde, enfrentando el machismo y la precariedad. Jugaba descalza en la calle y se ganó el respeto de sus pares a base de goles, regates y coraje.
“Desde pequeña tuve que demostrar que también tenía lugar en este juego”, confesó en una entrevista con Conmebol. Su perseverancia la llevó a dejar su hogar a los 14 años y recorrer más de 2.000 kilómetros hasta Río de Janeiro para firmar su primer contrato profesional con Vasco da Gama.
Desde entonces, su carrera ha sido meteórica: clubes en Brasil, Suecia y Estados Unidos; una Champions League femenina; seis veces elegida la Mejor Jugadora del Mundo por la FIFA; y más de 100 goles internacionales. Su impacto fue tan profundo que la FIFA creó el Premio Marta, en honor al mejor gol del año en el fútbol femenino.
Pero su legado va más allá del césped. Fue Embajadora de Buena Voluntad de la ONU y una defensora incansable de la igualdad de género en el deporte. En cada paso ha representado a las mujeres y niñas que sueñan con un lugar en el fútbol, convirtiéndose en un ícono global.
En París 2024, Brasil obtuvo la medalla de plata y Marta anunció su retiro de la selección. Sin embargo, regresó para liderar al plantel en la actual Copa América, motivando a jóvenes promesas como Amanda Gutierres, Duda Sampaio y Giovana Queiroz. “No importa la edad, lo que importa es aportar”, dijo con humildad.
El futuro es incierto, incluso para una leyenda como ella. Marta no promete estar en el Mundial 2027, aunque no descarta nada. “Hoy estoy bien, mañana no lo sé”, declaró. Mientras tanto, sigue corriendo, asistiendo, alentando, soñando con regresar a Brasil como campeona.
“Quiero dejarlo todo en la cancha. Quiero volver a casa con orgullo”, expresó. Y ese deseo, como todo lo que ha hecho Marta, es sinónimo de pasión, ejemplo y grandeza.
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