La Cámara de Representantes de EE.UU. habilita el debate final del paquete fiscal de Trump tras intensas negociaciones
Washington D.C. – En una votación ajustada que reflejó profundas divisiones tanto entre partidos como al interior del propio oficialismo, la Cámara de Representantes de Estados Unidos habilitó en la madrugada de este jueves el debate final del ambicioso paquete fiscal y de gasto promovido por el presidente Donald Trump. El resultado, 219 votos a favor contra 213 en contra, allana el camino para una votación definitiva que podría celebrarse antes del 4 de julio, una fecha simbólica que Trump impuso como plazo máximo.
El proyecto, que ya había sido aprobado por el Senado el día anterior, contempla recortes fiscales por 4,5 billones de dólares durante la próxima década, incluyendo la extensión permanente de las reducciones impositivas de 2017 y nuevos beneficios fiscales, como deducciones para trabajadores por propinas y adultos mayores con ingresos bajos. Al mismo tiempo, el plan eleva el gasto en defensa y seguridad fronteriza por 350.000 millones de dólares e impone recortes y requisitos más estrictos a programas sociales como Medicaid y SNAP (asistencia alimentaria).
Tensiones dentro del Partido Republicano
Pese al respaldo inicial del Senado, el avance del paquete en la Cámara Baja estuvo marcado por horas de tensas negociaciones y resistencias internas. Varios republicanos conservadores expresaron preocupación por el aumento del déficit federal –estimado en 3,3 billones de dólares adicionales en diez años–, mientras que legisladores moderados de distritos competitivos criticaron los recortes en programas sociales esenciales.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, lideró las negociaciones a contrarreloj, mientras Trump multiplicaba presiones desde la Casa Blanca, incluyendo reuniones privadas, llamadas telefónicas y publicaciones en su red Truth Social. “¿Qué están esperando los republicanos? ¡Esto les está costando votos!”, escribió el mandatario.
La presión también se tradujo en represalias políticas: el senador Thom Tillis (R-N.C.), quien anticipó su voto negativo, fue blanco de críticas de Trump y luego anunció que no buscaría la reelección. En la Cámara, el representante Thomas Massie (R-Ky.) también fue señalado públicamente por oponerse al plan.
Oposición demócrata unificada
La bancada demócrata votó en bloque en contra del proyecto. El líder de la minoría, Hakeem Jeffries, advirtió que bastaría con convencer a cuatro republicanos para bloquear la ley y denunció los efectos sociales de las reformas. “Los cambios en Medicaid costarán vidas”, declaró, mientras calificó los recortes en SNAP como una medida que “literalmente arranca comida de la boca de niños, veteranos y adultos mayores”.
Uno de los puntos más controvertidos es la imposición de requisitos laborales obligatorios para mantener la cobertura de Medicaid, como trabajar al menos 80 horas mensuales, además de la trasferencia de mayores costos a los estados en el caso de los programas de asistencia alimentaria.
Impacto económico y próximo paso
De no aprobarse antes de fin de año, muchas de las reducciones impositivas de 2017 caducarían. Según el Tax Policy Center, el nuevo paquete representaría un ahorro promedio de 150 dólares para el 20 % de los estadounidenses de menores ingresos, 1.750 dólares para la clase media y casi 11.000 dólares para el 20 % más rico, comparado con un escenario sin extensión.
La votación definitiva está prevista para este jueves por la mañana, y si se aprueba, marcaría el primer gran triunfo económico de Trump en su segundo mandato, coincidiendo con la celebración del Día de la Independencia.
Fuentes varias

