Salud

Hallan vínculo entre gripe, COVID-19 y cáncer de mama

Un estudio internacional publicado en la revista Nature revela que infecciones respiratorias comunes, como la gripe y el COVID-19, podrían desencadenar metástasis pulmonares en sobrevivientes de cáncer de mama.

Un descubrimiento científico clave podría cambiar la forma en que se monitorea la salud de millones de mujeres que han superado un cáncer de mama. Según un estudio publicado en la prestigiosa revista Nature, las infecciones por gripe o COVID-19 pueden actuar como un “despertador” de células cancerosas dormidas en los pulmones, lo que podría derivar en metástasis incluso años después de la remisión del tumor original.

El trabajo fue realizado por un equipo internacional de investigadores de Estados Unidos, Reino Unido y Países Bajos, que combinaron estudios en animales con análisis de grandes bases de datos de pacientes humanas. La investigación apunta a la interleucina-6 (IL-6), una molécula que el cuerpo produce durante las infecciones, como la responsable de activar las células tumorales que habían quedado latentes tras el tratamiento del cáncer.

“La IL-6 puede despertar células cancerosas dormidas en los pulmones de personas que ya superaron un cáncer de mama”, explicó a Infobae el científico argentino Julio Aguirre-Ghiso, coautor del estudio y miembro del Centro Oncológico Integral Montefiore Einstein (EE.UU.).

En los experimentos realizados en ratones, los científicos implantaron células de cáncer de mama que permanecieron inactivas durante meses. Sin embargo, tras infectarlos con virus de la gripe o versiones adaptadas del SARS-CoV-2, las células se reactivaron y formaron tumores en apenas dos semanas. En los animales que no producían IL-6, la reactivación no ocurrió.

Además, el estudio analizó bases de datos de pacientes de Estados Unidos y el Reino Unido, mostrando que los sobrevivientes de cáncer de mama que contrajeron COVID-19 tuvieron un 44% más de riesgo de desarrollar metástasis pulmonares, especialmente dentro de los tres meses posteriores a la infección. También se detectó un aumento significativo en la mortalidad por cáncer en este grupo.

“Este trabajo muestra cómo la inflamación después de una infección puede desencadenar una cascada que termina con la reaparición de la enfermedad”, señalaron los expertos Brooke Dresden y John Alcorn en un comentario también publicado en Nature.

Los resultados ponen en evidencia que las infecciones virales respiratorias no son solo eventos transitorios, sino que podrían tener consecuencias a largo plazo en pacientes con antecedentes oncológicos. Por ello, los investigadores destacan la importancia de la vacunación contra enfermedades como la gripe y el COVID-19, especialmente en pacientes oncológicos.

La científica Andrea Llera, investigadora del Conicet en la Fundación Instituto Leloir, expresó:

“Este estudio alerta sobre la posibilidad de que las infecciones respiratorias virales puedan favorecer las metástasis. Refuerza la importancia de prevenir estas infecciones, en particular entre pacientes que ya atravesaron un cáncer.”

Aunque aún se necesita más investigación para confirmar estos mecanismos en humanos y explorar posibles tratamientos, los resultados ya marcan una línea clara: la prevención de infecciones podría convertirse en una estrategia clave para evitar recaídas en el cáncer.

Fuentes varias