“Pet parenting”: cómo criar con amor y responsabilidad a perros y gatos para una vida plena
En los últimos años, el concepto de “pet parenting” ha revolucionado la relación entre humanos y sus animales de compañía, particularmente perros y gatos. Este enfoque no solo contempla las necesidades físicas básicas, sino que promueve una crianza integral que incluye aspectos emocionales, cognitivos y sociales desde las primeras etapas de vida.
Tratar a las mascotas como miembros plenos de la familia es una tendencia en crecimiento. Veterinarios y etólogos coinciden en que esta forma de crianza puede tener un impacto profundo y positivo en el bienestar de los animales, siempre que se haga con conocimiento y respeto hacia su naturaleza.
Una nueva forma de vincularse
“El pet parenting se basa en tratar al animal como un hijo simbólico, ocupándose activamente de su salud, educación emocional y felicidad”, explica el veterinario etólogo Omar Robotti. A su vez, el Dr. Juan Enrique Romero subraya que “el ambiente humano determina hasta el 80% del comportamiento final de un perro”, destacando así la enorme responsabilidad del tutor.
Los expertos advierten, sin embargo, que aunque este vínculo sea íntimo, no debe perderse de vista que perros y gatos siguen siendo especies distintas con necesidades específicas. “Transmitimos nuestras frustraciones y confundimos sus códigos. Eso genera ansiedad o inestabilidad”, señala el especialista Fernando Catrina.
Nutrición: la base de un desarrollo saludable
Una alimentación adecuada es clave, sobre todo en los primeros meses de vida. Según la médica veterinaria Luciana Mor, “la nutrición en etapas tempranas no solo construye órganos, sino que también influye en la expresión genética y previene enfermedades futuras”. Por ello, se recomienda el asesoramiento profesional para elegir dietas formuladas específicamente para cachorros y gatitos, respetando sus diferencias biológicas.
Organizaciones como la RSPCA y el American Kennel Club remarcan que una dieta equilibrada debe adaptarse a la especie y etapa del desarrollo. Por ejemplo, los gatitos requieren taurina, un aminoácido que no se encuentra en alimentos diseñados para perros.
Recomendaciones para un vínculo sano y duradero
Fortalecer la relación humano-animal requiere tiempo, empatía y límites claros. Los especialistas recomiendan no separar al cachorro de su madre antes de los 60 días y fomentar una socialización progresiva. También es fundamental evitar el hiperapego y respetar los espacios y tiempos de cada especie.
“El amor no se da solo con comida”, alerta el Dr. Marcelo Zysman. “El respeto, los juegos, los paseos y la interpretación del lenguaje animal son herramientas para construir confianza y armonía”.
En definitiva, pet parenting no es humanizar a los animales, sino entenderlos, acompañarlos y ofrecerles una vida plena y equilibrada desde el afecto informado.
Fuentes varias

