Estados Unidos prepara un encuentro clave con China en medio de nuevas tensiones comerciales
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que se reunirá la próxima semana con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en un encuentro considerado crucial para preparar el diálogo presidencial entre Donald Trump y Xi Jinping. La cita se desarrollará en medio del aumento de las tensiones comerciales entre Washington y Beijing, tras el reciente endurecimiento de los controles chinos sobre la exportación de tierras raras, minerales esenciales para la tecnología global.
La reunión entre ambos funcionarios busca allanar el terreno para un posible encuentro entre los presidentes en el marco de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Pese a que Trump había amenazado con cancelar la reunión y aplicar un arancel adicional del 100% a las importaciones chinas, el mandatario confirmó en una entrevista con Fox News que finalmente sí se reunirá con su homólogo chino.
Bessent, quien calificó la situación como “tensa pero controlada”, aseguró que el diálogo con He Lifeng será fundamental para “mantener la estabilidad económica global”. Sin embargo, reiteró su acusación de que China intenta perjudicar la economía mundial mediante sus nuevos controles sobre las tierras raras.
En paralelo, los ministros de finanzas del Grupo de los Siete (G7) acordaron coordinar una respuesta conjunta ante las restricciones impuestas por Beijing. Según el comisario de economía de la Unión Europea, Valdis Dombrovskis, los países miembros buscarán diversificar sus fuentes de suministro, aunque advirtió que el proceso podría tomar varios años, dada la actual dependencia global de China.
Durante las reuniones de otoño del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, expresó su esperanza de que ambas potencias logren reducir sus diferencias. A su vez, el ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, manifestó que confía en que el encuentro entre Trump y Xi contribuya a aliviar las tensiones y reactive el comercio internacional.
Las disputas comerciales entre Estados Unidos y China se han intensificado a lo largo del año, con intercambios de aranceles de hasta tres dígitos que paralizaron parte del comercio bilateral. Aunque ambos gobiernos han reducido parcialmente las tarifas, la tregua sigue siendo frágil, y el próximo encuentro entre sus líderes podría marcar un punto de inflexión en las relaciones económicas entre las dos mayores economías del planeta.
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