Paraguay interviene Ueno Bank y congela los ahorros de millones de clientes
El Banco Central de Paraguay (BCP) ordenó la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras del país, tras detectar graves problemas de solvencia. La medida provocó la suspensión de sus servicios bancarios y dejó temporalmente inmovilizados los depósitos de millones de clientes, incluidos jubilados y organismos estatales.
Según la información difundida, la decisión fue adoptada por unanimidad por el directorio del Banco Central, luego de comprobar que el índice de solvencia de Ueno Bank había caído por debajo del 50% del mínimo exigido por la legislación paraguaya.
La intervención provocó el cierre inmediato de las operaciones de la entidad. Los usuarios quedaron imposibilitados de retirar dinero de los cajeros automáticos, utilizar sus tarjetas o acceder a sus cuentas mediante la aplicación móvil y la banca digital.
Ueno Bank cuenta con aproximadamente tres millones de clientes, equivalentes al 60% de la población adulta de Paraguay. Además, administra más de 800 millones de dólares de fondos públicos, incluidos unos 380 millones correspondientes al Instituto de Previsión Social (IPS), organismo encargado de las pensiones de numerosos trabajadores paraguayos.
El Banco Central anunció la activación de un proceso de resolución bancaria, mediante el cual se evaluarán los activos y pasivos de la institución para determinar cómo se atenderán las obligaciones con sus depositantes.
El Fondo de Garantía de Depósitos de Paraguay contempla una cobertura de hasta 228 millones de guaraníes por persona, aproximadamente 38.200 dólares, según las cifras difundidas. Los clientes cuyos ahorros superen ese límite deberán esperar los resultados del proceso de evaluación financiera para conocer cuánto dinero podrán recuperar.
El presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, aseguró que se dará prioridad a los pequeños ahorristas y sostuvo que la crisis de Ueno Bank constituye un caso aislado que no compromete la estabilidad general del sistema financiero paraguayo.
La intervención también desató una crisis política en el gobierno del presidente Santiago Peña. Carvallo, quien anteriormente estuvo vinculado a la dirección de Ueno Bank, anunció que había firmado su renuncia, aunque permanecería temporalmente en el cargo para supervisar el proceso de resolución.
Asimismo, medios paraguayos informaron sobre la detención de varios directivos de la entidad, incluido su presidente, Miguel Vázquez, en medio de investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades financieras y préstamos concedidos a empresas vinculadas al grupo propietario del banco.
Las repercusiones alcanzaron al vicepresidente Pedro Alliana, quien anunció una pausa en sus aspiraciones presidenciales. Mientras tanto, sectores de la oposición plantearon impulsar un juicio político contra Peña y Alliana por las responsabilidades que pudieran derivarse de la crisis bancaria.
Las autoridades financieras indicaron que desplegarán funcionarios para asumir el control de Ueno Bank, revisar sus operaciones y establecer posibles sanciones.
La incertidumbre continúa entre los depositantes, especialmente los jubilados y pequeños ahorristas, mientras se espera que el Banco Central anuncie los mecanismos y plazos para la recuperación de los fondos.
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