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Lamont y Fazio protagonizan primer debate televisado por la gobernación de Connecticut

El gobernador demócrata de Connecticut, Ned Lamont, y su rival republicano, el senador estatal Ryan Fazio, protagonizaron el jueves su primer debate televisado de cara a las elecciones del próximo 3 de noviembre. Durante una hora, ambos candidatos intercambiaron críticas y propuestas sobre el costo de vida, los impuestos, las tarifas eléctricas, la inmigración y la situación económica del estado.

El encuentro, organizado por WFSB y CT Insider en Rocky Hill, permitió a los votantes comparar las posiciones de los dos aspirantes a dirigir Connecticut durante los próximos cuatro años.

Fazio, de 36 años y senador estatal por Greenwich, adoptó una postura ofensiva desde el inicio, responsabilizando a Lamont por el elevado costo de vida que enfrentan las familias. El republicano sostuvo que Connecticut tiene algunas de las facturas de electricidad y cargas tributarias más altas del país, y acusó al gobernador de haber incrementado los impuestos en 3.000 millones de dólares durante sus ocho años de administración.

“Esta noche, en todo Connecticut, las familias están pasando dificultades”, afirmó Fazio, quien aseguró que el estado necesita un cambio de liderazgo para recuperar su competitividad económica.

Por su parte, Lamont, de 72 años, defendió los resultados de sus dos mandatos y recordó que cuando asumió el cargo en 2019 encontró una situación fiscal complicada, con déficits presupuestarios cercanos a los 2.000 millones de dólares.

El gobernador destacó que Connecticut ha conseguido ocho presupuestos equilibrados consecutivos y aseguró que la economía estatal ha experimentado una recuperación significativa. También atribuyó parte del aumento del costo de vida a factores nacionales e internacionales, como los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump y la guerra con Irán.

Uno de los enfrentamientos más importantes estuvo relacionado con los impuestos. Lamont recordó que su administración aprobó una reducción del impuesto estatal sobre la renta que representa aproximadamente 660 millones de dólares anuales en alivio tributario.

Fazio respondió que esos beneficios fueron superados por otros aumentos de impuestos y contribuciones. Su cálculo de 3.000 millones de dólares corresponde a una cifra acumulada durante los ocho años de gobierno, no a un incremento anual.

Entre los puntos de controversia figura la contribución del 0,5% sobre los salarios destinada a financiar el programa estatal de licencia familiar y médica remunerada, que permite a trabajadores elegibles ausentarse temporalmente por motivos familiares o de salud y recibir beneficios económicos.

Lamont defendió este programa como una protección importante para las familias trabajadoras, mientras que Fazio propuso reducir la contribución salarial, argumentando que el sistema ha acumulado fondos suficientes.

El precio de la gasolina también generó diferencias. Fazio propuso suspender temporalmente el impuesto estatal sobre los combustibles para aliviar los gastos de los conductores. Actualmente, Connecticut aplica un impuesto minorista de 25 centavos por galón de gasolina regular, además de un gravamen de 49,9 centavos por galón de diésel.

Lamont cuestionó la propuesta al considerar que una reducción temporal podría comprometer recursos destinados al transporte sin resolver las causas principales del aumento de precios.

En materia de política internacional, Fazio expresó su oposición a la guerra con Irán y recordó que Lamont había cuestionado la guerra de Irak cuando fue candidato al Senado federal en 2006.

Otro momento de tensión surgió al abordar las políticas migratorias de la administración Trump y las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Fazio defendió la necesidad de mantener la seguridad fronteriza y aplicar medidas migratorias razonables, al tiempo que expresó su respaldo a los inmigrantes que residen legalmente en Connecticut.

Lamont respondió con críticas a las detenciones realizadas por ICE y manifestó preocupación por el trato que reciben las comunidades inmigrantes, particularmente los residentes hispanos.

Las elevadas tarifas eléctricas también ocuparon una parte importante del debate. Fazio cuestionó la relación del gobernador con ejecutivos de Eversource, después de conocerse mensajes en los que la empresa solicitaba su intervención en una disputa regulatoria relacionada con aproximadamente 1.000 millones de dólares en costos por tormentas.

Lamont rechazó cualquier insinuación de trato preferencial y aseguró que mantener comunicación con los líderes empresariales no significa dejar de exigirles responsabilidades.

En la parte final, Fazio sostuvo que Lamont ha tenido suficiente tiempo para implementar sus propuestas y que Connecticut necesita una nueva dirección. El republicano hizo referencia a la extensa trayectoria política del gobernador, aunque posteriormente aclaró que sus comentarios no estaban relacionados con su edad.

Lamont, por su parte, cuestionó la experiencia profesional de su contrincante y defendió su propia trayectoria empresarial antes de ingresar al gobierno.

El debate se realizó cuando Connecticut ya había comenzado su proceso de votación anticipada. Según la Secretaría de Estado, hasta el miércoles se habían emitido 140.830 votos, entre sufragios presenciales anticipados y boletas enviadas por correo.

Ambos candidatos volverán a enfrentarse en un segundo y último debate televisado, programado para el martes a las 7 de la noche por WTNH, Canal 8.

Las elecciones del 3 de noviembre definirán si Lamont consigue un tercer mandato consecutivo o si Fazio logra llevar nuevamente al Partido Republicano a la gobernación de Connecticut.

Mark Pazniokas (CT Mirror)

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