NASA avanza hacia una futura base en la Luna y estudia refugios para astronautas
WASHINGTON.– La NASA dio un nuevo paso en sus planes para establecer una presencia humana sostenida en la Luna al seleccionar tres investigaciones científicas destinadas a estudiar recursos, posibles refugios naturales y riesgos ambientales antes de las próximas misiones tripuladas del programa Artemis.
Los instrumentos serán enviados a la superficie lunar mediante la iniciativa Servicios Comerciales de Carga Lunar (CLPS) y permitirán recopilar información sobre hielo, micrometeoritos, actividad sísmica y posibles cavidades subterráneas. Los datos serán utilizados para preparar futuras operaciones de astronautas y avanzar en el desarrollo de una base lunar.
Uno de los proyectos seleccionados es la Estación de Monitoreo del Entorno Lunar – Polo Sur (LEMS-SP), que estudiará la caída de micrometeoritos, la presencia de materiales volátiles y la actividad sísmica. Esta información podría ayudar a determinar los riesgos que enfrentarían instalaciones y astronautas en el polo sur de la Luna.
La segunda investigación, denominada GIMLI, será desplegada en la región de Marius Hills para determinar si un cráter de la zona conduce a un gran tubo de lava subterráneo. Estas cavidades resultan especialmente interesantes porque podrían proporcionar protección natural frente a la radiación, las temperaturas extremas y los impactos de micrometeoritos.
El tercer instrumento, DISCO, buscará realizar mediciones directas del hielo localizado en pequeñas zonas extremadamente frías de la superficie lunar. También estudiará la estabilidad del terreno y los efectos que los gases expulsados por los motores de las naves pueden provocar sobre el suelo.
La localización y cantidad de hielo es considerada fundamental para una futura presencia humana permanente. Además de proporcionar agua, este recurso podría ser utilizado mediante diferentes procesos para obtener oxígeno y componentes destinados a la producción de combustible.
Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, señaló que estas investigaciones buscan proporcionar anticipadamente a las futuras tripulaciones información sobre recursos y medidas de seguridad necesarias para operar en el exigente ambiente lunar.
La agencia considera que el conocimiento obtenido mediante estas misiones ayudará a reducir los riesgos para los astronautas y permitirá desarrollar tecnologías destinadas a establecer una presencia sostenida en la Luna. La experiencia adquirida también forma parte de la estrategia de largo plazo para preparar futuras misiones humanas hacia Marte.
A través del programa Artemis y de iniciativas comerciales como CLPS, la NASA busca aumentar progresivamente sus actividades científicas y tecnológicas en la Luna, convirtiendo al satélite terrestre en un escenario clave para la próxima etapa de la exploración humana del espacio.
Fuentes varias

