Salud

El dengue gana terreno en Estados Unidos y Florida enfrenta nuevos casos de transmisión local

Florida.— El avance del dengue vuelve a encender las alertas sanitarias en Estados Unidos, especialmente en Florida, donde la presencia del mosquito Aedes aegypti y las condiciones climáticas favorables están facilitando la aparición de infecciones adquiridas localmente.

El Departamento de Salud de Florida confirmó el 18 de septiembre que la muerte de una mujer de edad avanzada, ocurrida el día 4, estuvo relacionada con el dengue. Se trata de la primera muerte confirmada dentro de un brote registrado en el condado de Hillsborough, donde se han contabilizado más de un centenar de casos durante el verano.

La situación refuerza una preocupación que desde hace años mantienen las autoridades sanitarias: el dengue, tradicionalmente asociado por muchos estadounidenses con viajes a regiones tropicales, puede transmitirse dentro del país cuando una persona infectada entra en contacto con poblaciones locales de mosquitos capaces de propagar el virus.

Una enfermedad que puede pasar inadvertida

El dengue es una infección viral transmitida principalmente por la picadura de mosquitos Aedes aegypti. A diferencia de enfermedades respiratorias como la influenza o el covid-19, no se contagia directamente entre personas mediante el contacto cotidiano.

El ciclo de transmisión comienza cuando un mosquito pica a una persona infectada. Después de un periodo de incubación del virus dentro del insecto, ese mismo mosquito puede transmitirlo al picar a otras personas.

Uno de los problemas para detectar la propagación es que muchas infecciones no producen síntomas. Cuando estos aparecen, normalmente lo hacen varios días después de la picadura.

Entre las manifestaciones más habituales se encuentran fiebre alta repentina, dolor intenso de cabeza, molestias detrás de los ojos y fuertes dolores musculares, articulares y óseos. También pueden presentarse náuseas, vómitos y erupciones en la piel.

La intensidad del dolor explica que la enfermedad sea conocida popularmente como “fiebre quebrantahuesos”.

El momento de mayor peligro puede llegar cuando baja la fiebre

Aunque la mayoría de los pacientes logra recuperarse después de aproximadamente una semana, una pequeña proporción desarrolla dengue grave.

Una característica particularmente peligrosa es que el deterioro puede comenzar precisamente cuando desaparece la fiebre. En ese momento, algunos pacientes pueden interpretar equivocadamente que están mejorando.

Entre las principales señales de alarma figuran dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de nariz o encías, sangre en las heces o el vómito, cansancio extremo, somnolencia o inquietud.

El dengue grave puede provocar pérdida de líquido de los vasos sanguíneos, hemorragias, caída peligrosa de la presión arterial y daños en diferentes órganos.

Los bebés, las mujeres embarazadas, los adultos mayores y las personas con determinadas enfermedades crónicas pueden presentar un riesgo mayor de complicaciones.

Ante cualquiera de las señales de alarma, la recomendación médica es buscar atención sanitaria inmediata.

No existe un antiviral específico

Actualmente no existe un medicamento antiviral específico capaz de curar el dengue. En los casos leves, el tratamiento se concentra en mantener una hidratación adecuada, descansar y controlar el dolor y la fiebre.

El acetaminofén o paracetamol puede utilizarse siguiendo las indicaciones correspondientes. En cambio, ante la sospecha de dengue deben evitarse medicamentos como la aspirina y el ibuprofeno, debido a que pueden incrementar el riesgo de hemorragia.

Los pacientes que desarrollan formas graves de la enfermedad pueden requerir hospitalización y administración cuidadosamente controlada de líquidos intravenosos.

Un mosquito adaptado a las ciudades

El Aedes aegypti encuentra condiciones especialmente favorables en ambientes urbanos cálidos. Además, no necesita grandes acumulaciones de agua para reproducirse.

Recipientes abandonados, macetas, cubetas, neumáticos, bebederos de animales y otros objetos capaces de retener pequeñas cantidades de agua pueden convertirse en criaderos.

Otro elemento importante es su comportamiento: estos mosquitos pueden picar durante el día, por lo que las medidas preventivas no deben limitarse únicamente a las horas del amanecer o el anochecer.

Eliminar periódicamente el agua acumulada alrededor de las viviendas es una de las herramientas más importantes para reducir su reproducción.

El dengue se expande a nivel mundial

La preocupación estadounidense forma parte de un fenómeno mucho mayor. Durante las últimas décadas, el dengue ha experimentado una importante expansión internacional.

Asia, América Latina y otras regiones tropicales continúan concentrando gran parte de los casos, pero el mosquito transmisor y la enfermedad han ampliado progresivamente su alcance geográfico.

Las temperaturas favorables para la supervivencia de los mosquitos, la urbanización, la movilidad internacional y otros factores ambientales y sociales contribuyen a crear nuevas oportunidades de transmisión.

Los viajes representan además una vía de introducción del virus. Una persona puede infectarse en otro país, regresar a Estados Unidos y posteriormente ser picada por un mosquito local, que puede continuar la cadena de transmisión.

Florida, entre las zonas estadounidenses bajo mayor vigilancia

Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses han registrado históricamente una carga considerable de dengue. Entre los estados, Florida recibe especial atención debido a su clima y a la presencia establecida de mosquitos capaces de transmitir el virus.

También se han identificado episodios de transmisión local en otros estados, incluidos Texas, California, Arizona y Hawái.

La aparición de nuevos casos no significa que el dengue se transmita de manera generalizada en todo Estados Unidos, pero sí demuestra que existen zonas donde pueden establecerse cadenas locales cuando coinciden personas infectadas, mosquitos transmisores y condiciones ambientales adecuadas.

Cómo reducir el riesgo

Las autoridades sanitarias recomiendan utilizar repelentes de insectos, vestir ropa que cubra brazos y piernas cuando sea posible y colocar o mantener en buen estado mosquiteros y otras barreras físicas.

También resulta fundamental revisar patios y jardines y eliminar periódicamente cualquier recipiente que pueda acumular agua.

Las personas que presenten fiebre después de viajar a una región con circulación de dengue, o después de una posible exposición a mosquitos en una zona con transmisión local, deben informar a los profesionales sanitarios sobre sus viajes y lugares de estancia.

La expansión geográfica del mosquito Aedes convierte la prevención y la detección temprana en herramientas cada vez más importantes. El dengue sigue siendo mucho más frecuente en regiones tropicales, pero los nuevos episodios de transmisión local demuestran que para algunas zonas de Estados Unidos ya no se trata exclusivamente de una enfermedad importada.

Fuentes varias

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