Connecticut

Mentores hispanos ayudan a niños de Connecticut a fortalecer su identidad y sentirse acompañados

Big Brothers Big Sisters of Connecticut destacó el trabajo de sus mentores hispanos, quienes acompañan a niños y adolescentes de todo el estado y les ofrecen apoyo emocional, orientación y un espacio donde pueden sentirse comprendidos.

La iniciativa cobra especial relevancia de cara al Mes de la Herencia Hispana, que se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre. Durante este periodo, la organización busca reconocer a los voluntarios latinos que participan como “Bigs”, es decir, hermanos y hermanas mayores que establecen vínculos de mentoría con niños y jóvenes conocidos como “Littles”.

El programa empareja a adultos voluntarios con menores de entre 6 y 18 años para brindarles compañía, motivación y confianza. Big Brothers Big Sisters es considerada la red de mentoría voluntaria más grande de Connecticut y mantiene presencia en los 169 pueblos y ciudades del estado.

Compartir raíces fortalece los vínculos

Cuando los mentores y los niños comparten antecedentes culturales, el acompañamiento adquiere un significado adicional. La conexión permite que los jóvenes hablen de sus costumbres, su idioma y sus experiencias sin temor a ser juzgados.

Para muchos participantes, esa identificación cultural ayuda a transformar sentimientos de aislamiento en orgullo por sus raíces.

Pahola Ortiz lleva cerca de tres años acompañando a Ariana, su “Little”. Ambas son de origen dominicano y han desarrollado una relación basada en la confianza y el reconocimiento de su herencia compartida.

Uno de los momentos más especiales para ambas ocurrió durante un desfile dominicano. La experiencia permitió que Ariana celebrara su cultura junto a una persona que comprendía de primera mano el significado de sus tradiciones.

La herencia como una fuente de fortaleza

Seyenah López, mentora de origen puertorriqueño, explicó que uno de sus principales objetivos es ayudar a su “Little” a entender que su identidad cultural representa una fortaleza y no un obstáculo.

Este acompañamiento resulta especialmente importante en espacios donde los niños hispanos tienen poca representación o no encuentran personas con experiencias similares a las suyas.

La mentoría también puede convertirse en una relación cercana y duradera. Rebeca Carrasquillo, también puertorriqueña, señaló que el vínculo con su “Little” ha llegado a sentirse como una relación familiar.

La menor puede comunicarse con ella cuando necesita apoyo, orientación o simplemente alguien que la escuche, lo que refleja el nivel de confianza que puede alcanzarse a través del programa.

La organización busca más voluntarios latinos

Big Brothers Big Sisters of Connecticut enfrenta actualmente una necesidad importante de mentores hispanos.

Durante años, la cantidad de niños latinos inscritos en el programa ha sido superior al número de adultos hispanos disponibles para acompañarlos. Esta diferencia ha provocado que numerosos menores permanezcan en espera de una persona con quien puedan establecer una relación de mentoría.

La organización planea incorporar a decenas de niños durante el otoño, por lo que busca sumar nuevos voluntarios dispuestos a compartir su tiempo, sus experiencias y su conocimiento con los participantes.

Para Pahola Ortiz, el impacto del programa no se limita a cada pareja de mentor y menor, sino que beneficia a toda la comunidad. Su mensaje destaca que cuando las personas se apoyan mutuamente, el crecimiento se extiende a las familias y al entorno social.

Quienes estén interesados en convertirse en mentores pueden encontrar información adicional en el sitio oficial ctbigs.org.

Valentina Durán

Identidad Latina Multimedia

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