Más de 390 muertos y 1,400 desaparecidos tras devastadoras inundaciones en Nepal y Tíbet
Una devastadora inundación provocada presuntamente por el colapso de un glaciar dejó más de 390 muertos y alrededor de 1,400 personas desaparecidas en zonas de Nepal y el Tíbet, mientras equipos de rescate y helicópteros militares continúan buscando sobrevivientes entre comunidades arrasadas por agua, lodo y escombros.
La emergencia se desató en la región montañosa cercana a la frontera entre Nepal y China, donde una enorme corriente de agua y barro descendió violentamente por los valles, destruyendo viviendas, puentes, carreteras y otras infraestructuras.
Videos difundidos tras el desastre muestran a residentes corriendo para ponerse a salvo segundos antes de que la crecida alcanzara diferentes comunidades. En varias zonas, el lodo llegó hasta los pisos superiores de algunos edificios, mientras vehículos quedaron enterrados y extensas áreas fueron cubiertas por escombros.
De acuerdo con las autoridades, en Nepal se reportaron al menos 389 fallecidos, más de 460 heridos y unas 910 personas desaparecidas. En el Tíbet, región autónoma de China, se contabilizaron al menos tres muertos y más de 550 desaparecidos.
Entre las personas cuyo paradero se desconoce figuran cientos de ciudadanos extranjeros y peregrinos que se encontraban recorriendo la región del Himalaya al momento de la tragedia.
La Junta de Turismo de Nepal informó que al menos 517 extranjeros estaban incluidos en las listas de desaparecidos, entre ellos ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Ucrania, Sudáfrica, Japón y otras naciones.
Muchos participaban en peregrinaciones hacia el monte Kailash, considerado un lugar sagrado para hinduistas y budistas. Las autoridades estadounidenses también reportaron decenas de ciudadanos de ese país sin localizar en Nepal y China.
Miles de rescatistas desplegados
El gobierno nepalí movilizó a más de 30,000 integrantes de las fuerzas de seguridad para participar en una extensa operación de búsqueda y rescate.
Helicópteros militares han sido fundamentales debido a la destrucción de carreteras y puentes que mantiene aisladas a numerosas comunidades. Más de 35 puentes fueron destruidos y aproximadamente 40 kilómetros de carreteras sufrieron daños, dificultando el acceso terrestre.
El Ejército de Nepal informó que más de un centenar de personas fueron evacuadas en helicóptero desde algunas de las zonas más afectadas, incluyendo instalaciones vinculadas con el proyecto hidroeléctrico Trishuli.
Decenas de heridos también fueron trasladados hasta Katmandú para recibir atención médica especializada.
En algunas áreas, los equipos de rescate localizaron cuerpos a cientos de kilómetros río abajo del lugar donde ocurrieron las inundaciones, una muestra de la fuerza con la que el agua descendió por los valles.
La Cruz Roja de Nepal indicó que las operaciones comenzaron a pasar de una fase exclusivamente de rescate a una de asistencia humanitaria a gran escala. Al menos 1,200 personas de varias aldeas tuvieron que abandonar sus viviendas.
China moviliza militares y advierte sobre una nueva amenaza
En el lado tibetano, las inundaciones golpearon con especial fuerza las inmediaciones del paso fronterizo de Gyirong, donde un edificio de varios pisos quedó sepultado y un estacionamiento de autobuses fue arrasado.
El lodo alcanzó en algunos sectores una profundidad promedio superior a 1.5 metros.
Las autoridades chinas desplegaron alrededor de 500 efectivos militares y paramilitares, mientras helicópteros sobrevolaban la región para localizar sobrevivientes, evaluar los daños y establecer rutas de evacuación.
A la emergencia se suma la preocupación por un lago recién formado cerca de la confluencia de varios ríos en la frontera entre China y Nepal.
Las autoridades advirtieron que el nivel del agua continúa aumentando y existe un elevado riesgo de que el dique natural que contiene el lago pueda romperse, provocando nuevas inundaciones en las zonas situadas río abajo.
El Ministerio de Recursos Hídricos de China estimó que el lago almacenaba alrededor de dos millones de metros cúbicos de agua y podría recibir varios millones adicionales debido a las lluvias previstas.
Ayuda internacional para las zonas afectadas
La magnitud del desastre provocó una rápida movilización internacional.
Naciones Unidas anunció la entrega de dos millones de dólares procedentes de su Fondo Central de Respuesta a Emergencias para cubrir necesidades urgentes como atención médica, alojamiento, agua potable y asistencia humanitaria.
También se anunciaron compromisos de ayuda económica provenientes del Banco Mundial y de países como India, China, Estados Unidos y Suiza.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó el compromiso de la organización de respaldar los esfuerzos de las autoridades para llevar ayuda de emergencia a las comunidades afectadas.
Estados Unidos también ofreció asistencia al gobierno de Nepal ante la gravedad del desastre.
Familias esperan noticias de sus desaparecidos
Mientras avanzan las operaciones de rescate, cientos de familias permanecen a la espera de información sobre sus seres queridos.
En ciudades próximas a las áreas afectadas, familiares observan la llegada de helicópteros con la esperanza de encontrar entre los evacuados a alguna de las personas reportadas como desaparecidas.
La incertidumbre aumenta debido a los daños en las redes de comunicación y al aislamiento de numerosas comunidades.
Entre los desaparecidos también se encuentran trabajadores vinculados a proyectos energéticos, residentes locales, turistas y peregrinos de decenas de nacionalidades.
Colapso de glaciar aparece como posible causa
Las investigaciones preliminares señalan al colapso de un glaciar como posible origen de la catástrofe.
El Servicio Geológico de Estados Unidos reportó inicialmente un evento sísmico en las proximidades de la frontera entre Nepal y China, pero posteriormente indicó que la señal detectada sería compatible con un enorme colapso glaciar que provocó el desprendimiento de grandes cantidades de hielo y material.
Especialistas del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas también consideran que una avalancha originada en un glaciar habría desencadenado la inundación repentina.
Según los expertos, en determinados puntos del río Trishuli el nivel del agua llegó a aumentar cerca de nueve metros en apenas media hora.
La tragedia vuelve a poner el foco sobre la vulnerabilidad de la región del Himalaya frente al derretimiento y la inestabilidad de los glaciares.
Los científicos han advertido que el aumento de las temperaturas asociado al cambio climático está modificando aceleradamente los sistemas de hielo de las montañas asiáticas, incrementando el riesgo de avalanchas, deslaves e inundaciones repentinas que amenazan a millones de personas.
Mientras continúan las búsquedas, las autoridades mantienen las alertas ante posibles nuevos derrumbes y crecidas provocadas por las lluvias y la inestabilidad del terreno.
Fuentes varias

